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Gerard Martín está viviendo una temporada muy distinta a la anterior. El curso pasado respondió cuando el Barça necesitó un central zurdo, dio un paso adelante y llegó a transmitir la sensación de que podía consolidarse como una pieza importante de futuro. Su rendimiento fue tan convincente que incluso hubo momentos en los que su valoración interna y externa creció con fuerza.

Este año, sin embargo, la situación ha cambiado. En el Barça no están viendo la misma seguridad, la misma contundencia ni la misma regularidad. Gerard Martín sigue teniendo crédito por lo que demostró, pero la sensación es que no ha aprovechado del todo la oportunidad de asentarse como el acompañante ideal de Pau Cubarsí.

El año pasado respondió cuando más se le necesitaba

Gerard Martín apareció en un contexto complicado y rindió por encima de lo esperado al ocupar el puesto de central por la izquierda. Su perfil zurdo encajaba con lo que necesitaba Flick y su capacidad para defender lejos del área, corregir espacios y sacar el balón con criterio lo convirtió en una solución muy útil para complementar a un Cubarsí que brilló a su lado.

Gerard Martín Instagram (2)

Durante esa etapa incluso se llegó a manejar la posibilidad de una venta importante. En el mercado podía alcanzar cifras cercanas a los 30 millones de euros, una cantidad muy elevada para un canterano que había irrumpido con fuerza y que parecía destinado a seguir creciendo.

Este año el Barça esperaba mucho más

El problema es que el nivel no se ha mantenido. Gerard Martín ha cometido más errores, transmite menos seguridad y no está ofreciendo la misma agresividad en los duelos ni la misma precisión con balón. Eso se nota especialmente porque Cubarsí necesita un socio fiable a su lado.

Hansi Flick sigue valorando su aportación a equipo, pero el cuerpo técnico ya no tiene la misma tranquilidad cuando debe recurrir a él en partidos importantes. La lesión de Christensen ha aumentado todavía más la necesidad de que alguien dé un paso adelante y Gerard no lo ha hecho como se esperaba. En el Barça existe cierta decepción porque el listón lo puso él mismo muy alto. Nadie esperaba que se convirtiera en otro Cubarsí, pero sí que consolidara la versión que mostró la temporada pasada.

Ahora el club sabe que pudo haber escuchado ofertas importantes cuando su valor estaba más alto. Gerard Martín todavía tiene tiempo para revertir la situación, pero necesita recuperar cuanto antes la contundencia y la confianza que le hicieron ganarse un sitio. Si no lo consigue, aquella posibilidad de venta cercana a los 30 millones puede acabar pareciendo una oportunidad desaprovechada.