Cristiano Ronaldo está de enhorabuena porque, más allá de todos los documentos y las informaciones filtradas por Football Leaks, el futbolista portugués se habría librado de pagar 12 millones de euros correspondientes a los ejercicios del 2009 y el 2010 al haber prescrito fiscalmente. La inspección de la Agencia Tributaria empezó en diciembre del 2015 y eliminó automáticamente de la investigación los ejercicios de más de cuatro años de antigüedad.

La cifra que Ronaldo dejaría sin perjuicio en sus arcas personales es de 12 millones de euros acumulados entre el 2009 y el 2010. En estos casos la prescripción también es penal, ya que es de cinco años.

El principal caso de Cristiano radica en los derechos de imagen y su declaración a Hacienda. Desde el 2008 que el Tribunal Supremo y la Agencia Tributaria piden que los no residentes tienen que incluir en su declaración de renta todo lo que han cobrado por trabajo en todo el mundo, independientemente del lugar donde se haya generado. Ronaldo, desde el 2009 en el Real Madrid tendría que haber empezado a declararlo el mismo año de su fichaje.

Según los documentos publicados por el consorcio del EIC, el portugués tendría que haber declarado cerca de unos 75 millones de euros generados entre el 2009 y el 2015, y que fueron a parar a las islas Vírgenes británicas.