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Cristian Tello anunció hace unas semanas su retirada del fútbol profesional. Después de una dilatada trayectoria que le llevó a defender los colores de Betis, Oporto, Fiorentina o Los Ángeles FC, acabó colgando las botas pocos meses después de haber abandonado el Palm City, equipo de la segunda división de Emiratos Árabes Unidos. Y después de la entrevista que concedió a RAC1, ha repasado algunos de los momentos más importantes de su carrera.

En especial, de su periplo por el Barça, conjunto que lo fichó cuando era un niño, y que lo descartó con 16 años, momento en el cual firmó por el RCD Espanyol. Pero su buen rendimiento durante los tres años que estuvo en el equipo ‘periquito’ le sirvió para que lo recuperaran, y reforzara al filial, donde Pep Guardiola lo descubrió y decidió ascenderlo. Y estuvo durante tres campañas, antes de marcharse traspasado definitivamente a Portugal.

Pep Guardiola

Una etapa, la de sus inicios en la élite, y jugando en el Spotify Camp Nou junto a Leo Messi, David Villa, Xavi Hernández, Gerard Piqué, Dani Alves o Andrés Iniesta, que el de Sabadell recuerda con mucha ilusión. “Era disfrutar cada día de una charla o de cualquier concepto del entrenamiento. Era disfrutar. Y Guardiola era un genio. Todas las charlas que nos daba luego pasaban en el partido. También era muy exigente y muy intenso, muy enfermo del fútbol, pero los jugadores lo entendíamos”, comenzó diciendo.

Y Tello también recuerda uno de los momentos más importantes de su vida, que fue su primer Clásico, el 21 de abril de 2012. En ese momento, el Real Madrid era líder de La Liga EA Sports, y el Barça estaba obligado a ganar, además de jugar como local. Un partido en el cual Pep Guardiola sorprendió apostando por él para ocupar el extremo izquierdo, y que finalmente acabó con victoria por 1 a 2 para el equipo de José Mourinho.

Pero, al margen del resultado, el exfutbolista de 35 años, que llegó a debutar con la selección española en 2013, recuerda que Guardiola estaba muy enfadado por la filtración de la alineación pocas horas antes. “Lo recuerdo con ilusión, pero no muy bien, porque fue una situación extraña. Entrenamos por la mañana en el Camp Nou, Guardiola puso la alineación y durante el día, en la comida, se filtró. Dijo que teníamos que ser una piña, una familia, y que tenía que estar dentro el que lo había filtrado. Estaba muy enfadado”, sentenció.

Un problema que nunca trascendió, y que por suerte nunca más volvió a dar de qué hablar.