Cargando...

Garry Kasparov no solo es una de las mayores leyendas de la historia del ajedrez. El gran maestro armenio, campeón del mundo de 1985 a 1993, se retiró en el 2005 para pasar al mundo de la política, hasta llegar a entrar en la carrera por la presidencia de Rusia, como opositor a Vladímir Putin. Aquel movimiento, muy arriesgado, terminó por cambiar su vida para siempre. El 12 de diciembre de 2007, Kasparov anunció su retirada de la carrera electoral por la imposibilidad de alquilar en toda Moscú una sala de más de 500 personas de capacidad, tal y como es legalmente necesario. Ver para creer.

El siguiente golpe llegó en el 2012, cuando fue arrestado en una protesta en Moscú por, presuntamente, morder a un oficial de la policía. Fue declarado inocente y, acto seguido, decidió salir de Rusia. Aun así, parece que su vida sigue corriendo peligro, tal y como ha advertido el propio Kasparov en el boletín informativo The Next Move. De hecho, en el 2024 entró en la lista del Gobierno ruso de "terroristas y extremistas" y está puesto en "búsqueda internacional".

"No me detendré ni me esconderé"

"Los servicios de seguridad de Lituania y Estados Unidos nos advirtieron de que nuestras vidas corrían peligro y que debíamos tomar precauciones, lo cual hice y seguiré haciendo", ha empezado afirmando la leyenda del ajedrez mundial.

"No me detendré ni me esconderé, aunque creyera que podría hacerlo. Creo que la mejor defensa es un buen ataque. Mi familia y yo no estaremos realmente a salvo mientras Putin siga en el poder en Rusia, una situación que comparten millones de personas. Por eso, seguiré haciendo todo lo posible para movilizar al mundo libre contra la dictadura asesina de Putin, especialmente apoyando a Ucrania militar y económicamente, y castigando a Rusia de la misma manera".

Vladimir Putin, presidente de Rusia / Foto: EFE

Kasparov, en la lista negra de Rusia

Las palabras de Kasparov llegan unos días después de que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos informara la apertura de cargos contra cinco personas que "trabajan para los servicios de inteligencia de la Federación Rusa perpetrando ataques y asesinatos en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos". Entre los objetivos señalados aparecían nombres como el de Ilya Ponomarev, el único diputado ruso que votó contra la anexión de Crimea, o Gari Kasparov. 

"Durante 20 años de lucha contra la sangrienta dictadura de Putin, me han preguntado si estaba preocupado por mi seguridad. Solía bromear: "¿Eso ayudaría?". Ahora hay acusaciones por una trama de asesinato ruso en suelo estadounidense", escribió justo después Kasparov en su cuenta oficial de X.