El Manchester United vive una situación caótica, y una crisis altamente preocupante. Después de un final de temporada ilusionante, que invitaba al optimismo y provocó que la afición se ilusionara, las cosas no podrían haber salido peor en estos primeros meses de temporada. Se encuentran peleando por evitar el descenso en la Premier League, mientras que en la Champions League los resultados también han sido desastrosos, con una sola victoria en tres jornadas.
Y la relación entre el entrenador, Michael Carrick, y algunos de sus futbolistas vive un momento muy tenso. Sin ir más lejos, Bruno Fernandes se atrevió a cuestionar en público sus planteamientos y sus decisiones, después de la contundente y dolorosa derrota que encajaron hace una semana, contra el Como de Cesc Fàbregas. Y el capitán de la entidad inglesa también ha criticado con dureza la gestión de la directiva, alimentando más esta tensión.
Pero no solamente el astro portugués ha tenido la valentía de mostrar su decepción ante las cámaras. Y es que, antes de que lo hiciera él, Lisandro Martínez también se atrevió a definir como “fracaso” la gestión del director deportivo, Jason Wilcox, asegurando que no tienen una plantilla lo suficientemente competitiva como para poder estar peleando por títulos contra el resto de sus rivales. Unas declaraciones que han hecho saltar las alarmas en Old Trafford.
Porque parece que la situación es insostenible, y que el ambiente que se respira en el vestuario está lejos de ser el ideal, una cosa que serviría para explicar las sensaciones que dejan en el terreno de juego. La realidad es que los fichajes que han traído durante los últimos años no han funcionado, y los que cerraron este verano también han fracasado, a excepción de Youri Tielemans. Y es que ni Carlos Baleba ni Andrey Santos han aportado nada.
Mucho tendrán que cambiar las cosas próximamente para que el United pueda cumplir con los objetivos que se habían marcado antes de que comenzara el curso. Y muy atrás quedan esos tiempos en los cuales dominaban el campeonato inglés, y eran aspirantes a la Champions, a las órdenes de Sir Alex Ferguson.
Carrick afronta cuatro partidos decisivos
Desde la directiva ‘red devils’ han trasladado su enorme confianza en Carrick, pero afrontan cuatro partidos decisivos. Y en caso de no obtener un buen resultado, será despedido de manera fulminante.
No le espera un calendario para nada sencillo, ya que tendrán que jugar contra el Chelsea, la AS Roma, el Aston Villa y el Liverpool.
