El Barça empieza a mirar con recelo algunas operaciones de mercado. La dirección deportiva considera que varios futbolistas relacionados con el club podrían estar utilizando el interés azulgrana para mejorar sus condiciones en sus equipos actuales. El caso que más dudas genera ahora es Julián Álvarez, objetivo prioritario para el ataque culé.
El argentino tiene sobre la mesa una propuesta de renovación del Atlético que lo convertiría en el mejor pagado de la plantilla, con un salario cercano a los diez millones por temporada. Aunque su entorno ha transmitido interés por el Barça y el club catalán llegó a preparar una oferta importante, en Barcelona crece la sospecha de que todo este ruido también puede servirle para conseguir un contrato mejor en Madrid.
Julián Álvarez no es el único sospechoso
No sería la primera vez que el Barça siente algo parecido. Con Alessandro Bastoni ocurrió una situación. El central italiano fue relacionado durante semanas con una posible llegada, pero desde el club esperaban un gesto contundente del jugador para presionar al Inter. Ese movimiento nunca llegó y, finalmente, su agente cerró públicamente la puerta asegurando que Bastoni apostaba por continuar en Milán.

Ahora existe una sensación similar con Aymeric Laporte. El central del Athletic ha sido ofrecido al Barça y gusta por su experiencia, su condición de zurdo y el rendimiento mostrado junto a Pau Cubarsí en el Mundial. Sin embargo, tiene contrato hasta 2028, una ficha importante y el Athletic no quiere facilitar una salida. En Barcelona también existen dudas sobre hasta dónde llega realmente su voluntad de cambiar de club o si busca un mejor sueldo.
Deco quiere hechos y no mensajes
Por eso Deco pretende endurecer la posición del Barça. El club no quiere convertirse en una herramienta de negociación para agentes que buscan aumentar salarios o mejorar renovaciones. Si Julián Álvarez desea realmente vestir de azulgrana, la dirección deportiva espera movimientos claros frente al Atlético y no únicamente mensajes privados mostrando predisposición a cambiar de equipo.
El mercado ha enseñado al Barça que aparecer asociado a un futbolista puede modificar rápidamente una negociación contractual. Bastoni terminó reafirmando su compromiso con el Inter y Laporte sigue siendo una pieza importante del Athletic. Con Julián Álvarez, la sospecha es mayor porque existe una renovación millonaria en juego. El Barça mantiene el interés, pero quiere comprobar qué busca realmente el argentino. Si su prioridad es salir, deberá demostrarlo; si el resultado termina siendo un nuevo contrato en el Atlético, en el club entenderán que volvieron a ser utilizados nuevamente como palanca.