El FC Barcelona intenta que la adaptación de sus nuevos jugadores vaya mucho más allá del terreno de juego. Los futbolistas que llegan desde otros países se encuentran con un nuevo club, una nueva ciudad y, en muchos casos, idiomas desconocidos. Por eso, el Barça pone a su disposición clases particulares de catalán y castellano, cuyo coste asume la propia entidad.
Así lo explicaron en el programa ‘Barça Reservat’, donde detallaron cómo funciona este servicio. El club recurre a profesores vinculados a La Masia para impartir las clases. Las sesiones pueden rondar las dos horas semanales, siempre que los entrenamientos, partidos y viajes permitan encontrar un hueco en la apretada agenda de los jugadores.
El Barça inculca el catalán a los recién llegados
La posibilidad tampoco queda limitada exclusivamente a los futbolistas. Los familiares de los nuevos fichajes también pueden recibir estas clases, facilitando así su integración en Barcelona. El objetivo es que el proceso de adaptación resulte más sencillo para todo el entorno del jugador. Al fin y al cabo, comenzar una nueva vida en otro país supone mucho más que cambiar de equipo.
Uno de los ejemplos comentados en el programa fue el de Gordon. El jugador está aprendiendo tanto catalán como castellano y dedica aproximadamente dos horas semanales a las clases cuando el calendario se lo permite. Su interés por el catalán habría surgido también de forma natural al llegar a un vestuario donde escucha habitualmente a compañeros hablar entre ellos en esta lengua.
El programa también puso como ejemplo a Szczęsny. En su caso, no consta que esté siguiendo las mismas clases, pero sí que muestra bastante interés por aprender catalán. El jugador pregunta a sus compañeros y empieza a utilizar algunas de las palabras que va descubriendo. Algunas sirven incluso para gastar bromas dentro del vestuario. La curiosidad hace el resto.
Las familias también se pueden beneficiar
La iniciativa, en cualquier caso, no nace ahora. El Barça lleva tiempo explicando a sus nuevos futbolistas el contexto del club y el lugar al que llegan. Tradicionalmente, miembros del departamento de comunicación del primer equipo se han encargado de introducir a los recién llegados en esa realidad. El catalán forma parte de ella y su presencia en el vestuario depende también de los jugadores que integran cada plantilla.
El sistema permite ahora dar un paso más. El Barça facilita profesores, organiza las sesiones y asume el coste, mientras cada futbolista decide hasta dónde quiere llegar con el aprendizaje. No existe solamente el objetivo de entender indicaciones o comunicarse dentro del club. Las clases también ayudan a desenvolverse fuera del fútbol y facilitan la adaptación de sus familias.
