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Szczesny recibió un pase atrás y tenía varias salidas. Podía despejar. Podía tocar rápido hacia un compañero. También podía mandar el balón fuera y evitar problemas. El polaco escogió la peor opción. Se entretuvo, Zabiri le robó la pelota y marcó. El Barça ganaba con claridad al Racing, pero el regalo dejó al descubierto un problema serio.

El fallo llegó durante la segunda mitad del partido. Joan Garcia se había quedado en el vestuario por unas molestias en la rodilla. Flick recurrió a Szczesny y mantuvo a Dominik Livakovic en el banquillo. El polaco tenía una oportunidad para demostrar que seguía siendo un suplente fiable. Terminó haciendo justo lo contrario.

El 7-2 permitió pasar página con rapidez. La goleada evitó que aquella acción cambiara el partido. Los compañeros incluso pudieron respirar tranquilos. Pero una parte importante del vestuario entiende que ese mismo error en la Champions podría dejar al Barça fuera de Europa. Ahí no siempre existen seis goles de margen.

Szczesny

Szczesny, protagonista de una de las escenas más cómicas de la temporada

Szczesny quiso jugar con demasiada calma. El guardameta pareció confiarse ante la presión. Zabiri no se lo pensó dos veces. El delantero metió el pie, recuperó el balón y encontró la portería prácticamente vacía. Fue un regalo en toda regla.

Flick quitó hierro al asunto después del encuentro. El entrenador recordó que todos los jugadores cometen errores. También señaló que una equivocación del portero suele terminar en gol. Su discurso protegió a Szczesny de puertas hacia fuera. La siguiente alineación, sin embargo, transmitió un mensaje bastante distinto.

El técnico había explicado que el polaco jugaría contra el Sevilla. Finalmente, Flick cambió de planes y escogió a Livakovic. La rectificación alimentó las dudas sobre la verdadera jerarquía. Si Szczesny es el segundo portero, cuesta entender para qué llegó un internacional croata en activo.

Livakovic en su debut contra el Sevilla

Szczesny genera cada vez más dudas

Ivan San Antonio expresó esa misma idea en Què T’hi Jugues!, de la Cadena SER. “Si has fichado a un portero que es internacional y está en activo, es por algo”, apuntó el periodista. Su opinión fue todavía más contundente al valorar al polaco: “Con Szczesny es imposible ganar la Champions”.

La frase toca un asunto delicado. Joan Garcia es el titular indiscutible y nadie duda. El problema aparece cuando no puede jugar. El Barça aspira a todos los títulos y necesita dos porteros capaces de aguantar la presión.

Livakovic reúne experiencia, reflejos y recorrido internacional. El croata no llegó para completar una convocatoria ni para mirar los partidos desde lejos. Ahora le toca a Flick decidir entre respetar la jerarquía anterior u optar por el guardameta que transmite más confianza.

Joan Poquí rebajó la preocupación y aseguró que la situación no le provoca ningún dolor de cabeza. El gran inicio del Barça también ayuda. El equipo ha sumado 21 puntos de 21 y marca goles con enorme facilidad. Sin embargo, las goleadas no deberían tapar el problema. El Barça pudo reírse del error contra el Racing porque terminó ganando 7-2. En una semifinal europea no habría tantas risas.