El Palau Sant Jordi ha estallado de emoción cuando Rosalía ha aparecido por sorpresa en el escenario del concierto por Palestina, que ha comenzado este jueves a las 20 horas y que reúne a un gran abanico de artistas —desde Amaia o Morad hasta Fermin Muguruza u Oques Grasses— y a 16.000 personas, para homenajear a las víctimas de la Franja de Gaza. La artista catalana ha hecho enloquecer al público cuando ha salido al escenario para cantar uno de los temas más populares de su último trabajo ‘Lux’: la canción ‘La perla’. Lo ha hecho vestida de blanco y negro, acompañada de un pequeño grupo de músicos. “Buenas noches, Barcelona, hoy es un honor subir a este escenario”, ha asegurado entre aplausos. Antes de Rosalía también han actuado otros nombres como Lina Makoul, Ana Tijoux, Fermin Muguruza, Tinariwen o Amaia, y Pep Guardiola ha abierto el acto haciendo una llamada en contra de la violencia. "Las bombas quieren provocar silencios, que miremos a otro lado, que no demos un paso adelante. Es por eso que nos tenemos que implicar", ha exclamado el entrenador del Manchester City, antes de sentenciar que "todo esto va solo de humanidad, que es lo que está faltando hoy en Palestina"
Las primeras notas musicales han llegado con la voz de la palestina Lina Makoul, quien ha insistido en que solo la creación conduce a la felicidad, justo antes de unirse a la chilena Ana Tijoux, en un giro del pop dulce y reivindicativo al rap del sur ‘Somos Sur’. “Palestina está viva en cada padre, en cada madre y en cada niño; en cada canción y en cada grito de solidaridad. Por eso pido que sigáis clamando por Palestina”, ha rogado a su vez Natalia Ahmad Abu-Sharar, miembro de la comunidad Palestina de Cataluña, antes de que se materializara la conexión entre Euskadi, Catalunya y Palestina con Fermin Muguruza y ‘Yalah Yalah, Ramallah’.
El silencio del inicio del primer acto se ha roto con el violín de la madrileña Laura Pacios, acompañado por un conjunto a medio camino entre el jazz y el flamenco, para que después la navarra Amaia, sola con su piano en el centro de la plaza mediterránea, dejara caer un velo de ternura con ‘Nadie podría hacerlo’ y ‘Tengo un pensamiento’. Las voces del valenciano Xavi Sarrià y de la activista de origen sirio Salma Alhakim se han unido en ‘HAYAT / VIDA / حياة’, un grito a la vida y la libertad del pueblo palestino. Después ha llegado el turno de Guillem Gisbert, líder de Manel, y Mushkaa, en silla de ruedas tras lesionarse la rodilla, con ‘1 CUMBIA AMB EL GUILLEM (1v1)’.
La sorpresa de Rosalía
El pop de la palestina-jordana Zeyne ha abierto el segundo acto y ha levantado uno de los “Free Palestine” más sonoros de la velada, al que ha seguido la dulce ‘La symphonie des éclairs’ de la francesa Zaho de Sagazan y la balada por el fin de la guerra de la noruega Aurora Aksnes. Y entonces ha llegado la sorpresa, cuando las pantallas del Sant Jordi han anunciado a Rosalía. La catalana ha aparecido acompañada por cinco músicos, entre guitarras y palmas, para cantar ‘La perla’ y agradecer a la organización del Manifest x Palestina la invitación al acto. La irrupción de Rosalía ha servido como preámbulo del momento urbano de la noche, inaugurado por ‘Primark’ de La Zowi y sublimado por Bad Gyal, que primero en solitario ha puesto en pie al Sant Jordi con su ‘Fiebre’, y después, acompañada de Morad, ha continuado con ‘Así soy’. El cantante de La Florida, siempre identificado con la causa palestina, ha pedido al público ondear sus banderas entre los versos de ‘Soñar’, al tiempo que reclamaba la libertad de la región. No ha faltado Lluís Llach, que acompañado por Gemma Humet y Alguer Miquel ha entonado su combativa ‘Abril 74’.
El epílogo del concierto ha comenzado con Oques Grasses sentados en un banco susurrando ‘La gent que estimo’. Después de eso, y a petición de David Fernàndez, los asistentes al Palau Sant Jordi han alzado las cartulinas que descansaban en sus asientos, creando así una bandera palestina gigante, antes de que Anna Andreu con la ‘Cançó de Jinete’ de Paco Ibáñez y el Ovidi Gran Cor con ‘Diguem no’ de Raimon pusieran punto final a la velada cerca de la medianoche.
El evento se inscribe en la línea de los grandes conciertos masivos en solidaridad con el pueblo palestino celebrados recientemente en ciudades como Londres, París o Los Ángeles y representa la culminación de la campaña de movilización 'Act x Palestine', promovida por las principales organizaciones palestinas de derechos humanos, ayuda humanitaria y culturales, conjuntamente con una amplia red de organizaciones europeas que desde hace unos meses se está desplegando por toda Cataluya. Todos los beneficios se destinarán a impulsar y reconstruir proyectos culturales en Gaza y Cisjordania, canalizados a través del PPAN (Palestinian Performing Arts Network) y centros culturales independientes como el Lajee Center (Campo de Refugiados de Aida) y el Dar Qandeel (Tulkarem).