Oques Grasses ha ofrecido este miércoles el primero de los cuatro conciertos en el Estadi Olímpic Lluís Companys para despedirse de los escenarios. La banda catalana ha brindado ante 55.000 personas una fiesta cargada de emoción. Ha sido todo un show lleno de energía, luces y colores con el que el grupo, con Josep Montero al frente, ha hecho viajar por sus quince años de trayectoria musical. El espectáculo ha durado unas dos horas, durante las cuales se han podido escuchar temas por todos conocidos como "Petar-ho", "Sta guai", "La gent que estimo" o "Sort de tu". "La vida está llena de principios y finales y eso la hace única", ha clamado el vocalista desde el escenario.
El espectáculo ha comenzado cuando pasaban las ocho y media de la tarde con un vídeo introductorio con toda una serie de momentos divertidos y de carácter más íntimo protagonizados por los integrantes de la banda de Osona. Todos ellos han aparecido sobre el escenario, a excepción de Josep Montero, que ha hecho sonar los primeros acordes de la noche, a solas con su ukelele, en una pequeña plataforma del centro, sobre la cual ha interpretado "Córrer pels camps". "Parece que no pueda ser, catorce años después nosotros estamos aquí, pero sobre todo vosotros. Es gracias a vosotros que estamos aquí cantando estas canciones", ha dicho al público al acabar la interpretación.
Montero ha añadido que "la vida está llena de principios y finales y quiero pensar que esto es lo que la hace única y bonita, por eso las cosas se tienen que aprovechar y pasarlo bien hoy". Acto seguido, un coro ha tomado el protagonismo mientras el vocalista se desplazaba al escenario. Este estaba coronado con una pantalla de grandes dimensiones y unas estructuras por pisos encima de las cuales se han colocado los músicos, los miembros de la banda y los artistas que han hecho los coros. Ya todos juntos sobre el escenario, y con fuegos artificiales de fondo, la banda ha arrancado los motores con las festivas "Petar-ho", "Sta guai" y "Elefants".
La fiesta ha continuado con las trompetas de "Cara de cul", que pertenece al disco You Poni de 2016, y después con "Bancals" o la "Cançó de l'aire", que provienen del cuarto disco de la banda de Osona, Fans del sol, de 2019. Todo este repertorio ha construido durante quince años la dimensión que tiene Oques Grasses y su fuerte vínculo con el público, forjados paso a paso a través de centenares de conciertos de fiestas mayores por toda Catalunya. La fiesta ha derivado en un concierto más emotivo, que ha sido en todo momento un espectáculo coral con la participación del público.
El grupo ha aprovechado de manera adaptada varias de las puestas en escena de su último espectáculo, con el cual hicieron gira de Fruit del deliri. Han interpretado "Com està el pati" o "Bambi", esta última con capuchas negras. También han recuperado "John Brown", con el escenario lleno de gente invitada a subir y bailar; "Passos importants", con la ya habitual volada de ropa; "Un dia no sé com" o "Cavall estable", que remite al debut de la banda en 2012 y sus primeros años. Con "Cul", "Pingpong" o "Com el dia i la nit" se han vuelto a adentrar en los últimos años de Oques Grasses.
"Cap amunt", "In the night", "Bye bye" o "Serem ocells" han elevado la parte final del concierto acompañadas de fuegos artificiales, con algunos cánticos en favor de la independencia de Catalunya por parte de un buen grueso del público. "La gent que estimo" y "Sort de tu" han servido para cerrar la velada en la misma tarima donde Josep Montero ha empezado a tocar el ukelele al principio, con mucha emoción por parte del público y los artistas, poniendo punto final al concierto. La escenografía se repetirá durante los próximos tres días en el Estadi Olímpic con todas las entradas vendidas para despedirse del que ha sido uno de los grupos más relevantes de la música catalana durante las últimas dos décadas.
