El Ibex ha hecho esta tarde una faena de aliño gracias al guiño de ojo que lanzó ayer la Reserva Federal a los mercados diciendo que no hay ninguna prisa en subir los tipos. Sigue la barra libre del dinero, como gusta a muchos inversores. Así que el Ibex ha ganado un 1,1%, más o menos como ha abierto, a la espera del dato de empleo americano en el primer viernes del mes.
La Comisión Europea ha iniciado un procedimiento para sancionar a España y Portugal por incumplir con el déficit público, si bien la comunicación no ha tenido incidencia en la sesión. La prima de riesgo española ha subido por la mañana a causa de una mayor tensión en los mercados de deuda.
En Wall Street, el Dow Jones ha avanzado un 0,3% haciendo caso omiso al aviso de que la temporada de beneficios empresariales que arranca el lunes no va a ir bien. Subía por oficio y por poner en precio el mensaje de las actas de la Fed.
También hubo actas del BCE indicando que el Brexit dañará la economía europea a través del comercio y la finanza. La agencia Fitch ha mandado una alerta de "riesgo inmediato" en el sector inmobiliario británico tras el corralito que han montado seis fondos del sector. El mercado está pendiente de noticias más disruptivas que éstas.
Los anticipos positivos en el mercado laboral americano, tanto en creación de empleo privado ADP como en petición de subsidios de desempleo han sido bien acogidos, si bien el dato de mañana, con información sobre remuneraciones salariales son los que decidirán tendencia sobre este punto. El petróleo Texas subió 1,35% hasta 48.07 dólares.
Lo más interesante ha sido la caída de un 0,69% del oro y la subida del 6% de Técnicas Reunidas. El resto queda pendiente. Ahora los mercados están en una fase de estar absolutamente pegados unos a otros.