Hay un gesto que todo el que usa una freidora de aire repite una y otra vez: sacar la cesta a media cocción para comprobar cómo va la cosa. Cada vez que lo haces, el aire caliente se va y el reloj interno del plato retrocede un poco. La mayoría de estos aparatos son una caja cerrada, y hasta que no abres no sabes si el pollo está dorado o aún pálido.
Esta freidora de la marca Oyajia ataca justamente esta molestia. Lleva una ventana de visualización iluminada en el frontal, así que puedes seguir cómo se doran las patatas o las alitas sin tocar nada. Ahora mismo está rebajada en AliExpress, y con el cupón ESSS06 sale más a cuenta.
La ventana cambia cómo cocinas, no solo cómo miras
El detalle de la ventana parece un capricho, pero en la práctica cambia el ritmo de la cocina. Cuando ves el interior, dejas de cronometrar a ciegas: aparta la mirada cuando la piel ya brilla, alarga un par de minutos si aún está blanca. Ya no abres para comprobar, abres para servir.

La luz interior tiene parte del mérito. Sin iluminación, una ventana en una cámara llena de vapor no sirve de mucho; con la luz encendida, el contraste se ve de verdad y distingues el tono dorado del quemado. Es de esas cosas que cuestan poco de explicar y mucho de volver atrás cuando te acostumbras.
El aparato monta 1.800 W, una potencia que en cocina significa que arranca rápido y no te hace esperar el pre-calentamiento eterno de otros modelos más justos. Además lleva diez funciones preestablecidas (asar, hornear, deshidratar, recalentar, entre otras) y un temporizador de 60 minutos, suficiente para una cocción larga sin tener que reprogramar a medio camino. La cesta es antiadherente y funciona en silencio, un punto que se agradece en una cocina abierta al comedor.
Nueve litros que piden una cocina con espacio en la mesa
Los 9 litros sitúan esta freidora en el terreno de las grandes, las de cocinar para toda la familia en una sola tanda: un pollo entero, una bandeja de verduras para cuatro o la cena de domingo sin turnos. En la franja familiar, una ventana iluminada y 1.800 W normalmente se pagan en modelos de marca conocida; aquí entran rebajados, que es lo que la hace destacar.
El inconveniente es claro: la cesta metálica se calienta mucho durante la cocción, así que vale más tener unas pinzas a mano y no ir de valiente con los dedos. Y estos 9 litros son la capacidad de la cámara, no de lo que cabe de verdad en una sola capa; para fritos bien hechos, el espacio útil queda un poco por debajo del número grande de la caja. No son pegas que la descarten, pero sí cosas a tener claras antes de comprar.
Nueve litros y 1.800 W ya hacen algo, pero la ventana iluminada es el detalle que dice si te pones o no. Si cocinas a menudo para más de uno y te has cansado de estirar la cesta cada cinco minutos, aquí tienes la respuesta. La rebaja con cupón no hace daño tampoco.
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