Una de las infraestructuras que generan más polémica en Barcelona es la conexión del tranvía por la Diagonal, un proyecto con adversarios y defensores. Este mes de octubre, el ayuntamiento de Jaume Collboni anunció que las obras empezarían el próximo verano, el 2027. Cuando terminen, el 2031, si se cumplen los plazos previstos, los tranvías circularán ininterrumpidamente desde el Besòs hasta el Baix Llobregat, cruzando la ciudad por la avenida Diagonal. El primer paso será la licitación de las obras para conectar el tramo que falta, entre Verdaguer y Francesc Macià. Ahora, sin embargo, en plena precampaña electoral para las elecciones generales del 29 de noviembre y también con un ojo sobre las municipales del próximo mes de mayo, el candidato del PP, Dani Sirera, ha exigido al alcalde que paralice la licitación de la conexión hasta después de las elecciones. Los populares siempre se han posicionado en contra de estas obras.
Con el calendario planteado por el ayuntamiento, las obras no empezarían hasta el próximo verano, es decir, cuando ya se hayan celebrado las elecciones y se haya conformado un nuevo pleno municipal con nuevas mayorías. De cara a estas elecciones, las encuestas auguran una victoria de Jaume Collboni después de cuatro años al frente del ayuntamiento. "Collboni no puede hipotecar la movilidad de Barcelona cuando quedan seis meses para las elecciones", ha advertido en un comunicado el líder municipal del PP y candidato a estos comicios. Según Sirera, debe ser el nuevo gobierno municipal surgido de las próximas quien decida el futuro de un proyecto que rechazan, ya que consideran que este no es "ni una prioridad ni una necesidad" para la ciudad. De hecho, la conexión del tranvía y las obras en una arteria principal de Barcelona, pueden agravar, según Sirera, los problemas de congestión que ya sufren hoy "miles de conductores".
Reforzar el autobús en lugar de conectar el tranvía
Para Sirera, hay otros proyectos en el transporte público más necesarios que esta conexión del tranvía que hace años que lleva mucha cola. Entre las infraestructuras pendientes, el dirigente popular ha situado la línea 9 de metro que últimamente ha sido noticia por el socavón provocado por las obras. En la misma línea, el candidato popular al ayuntamiento defiende que hay medidas alternativas para conectar los dos extremos del tranvía —que ahora acaban su recorrido en la plaza de Francesc Macià en el caso del Tram Baix y en la de Jacint Verdaguer en el del Tram Besòs—, como reforzar la línea de autobuses X1.
