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El cabeza de lista de Junts per Barcelona en las elecciones municipales de mayo de 2027, Jordi Martí, ha dado el pistoletazo de salida a la campaña con un mensaje claro: "Quiero ser el próximo alcalde de Barcelona" para acabar con doce años de la "sociedad Collboni-Colau" y una apelación directa a los "150.000 votantes de Trias" como aval para repetir la victoria conseguida en 2023 pero arrebatada in extremis por Jaume Collboni en connivencia con comunes y PP. Un pistoletazo de salida que ha tomado forma de conferencia política con un nombre que ya ha sido por sí mismo una declaración de intenciones: "Empieza el partido".

El acto ha tenido lugar este miércoles por la tarde en el Auditorio ESCI-UPF de Barcelona y ha contado con la presencia, entre otros, de los presidents Jordi Pujol y Artur Mas, el presidente del Parlament, Josep Rull, la expresidenta del Parlament Laura Borràs, el alcalde "y amigo" Xavier Trias, el secretario general Jordi Turull así como concejales, diputados y otros cargos de Junts per Catalunya, y con una silla vacía "para el presidente Carles Puigdemont". En cuanto a la sociedad civil, han asistido, entre otros, Gerard Esteva, presidente de la UFEC, Alejandro Goñi, presidente de Pimec Barcelona, Roger Pallarols, director general del Gremio de Restauración de Barcelona, Encarnita Sánchez, presidenta de la Obra Social Cor de Maria, y Montse Mas, presidenta de Eurofitness. El aforo, de trescientas personas, se ha llenado. Todo ello ha sido la puesta en escena de una candidatura que Martí tuvo que sudar en un proceso de primarias, pero que ahora tiene ocho meses para disputar este "partido" al que ha hecho referencia el ponente, donde el objetivo final es el de conseguir que Barcelona sea una ciudad "para vivir, no solo para visitarla".

Martí, que se ha reivindicado como "cruyffista", además de "hombre de acción y de equipo", ha dado por comenzada la campaña electoral dispuesto a jugar el partido para convertirse en un alcalde "que defienda derechos, pero también deberes", pero especialmente para "pasar página de estos doce años oscuros, doce años de la sociedad Colau-Collboni", y poner por delante de todo una Barcelona "que no es un decorado, no es una marca, no es un escaparate", sino que sea "la ciudad de los lunes", tomando prestada una expresión del presidente Pujol, que definía su formación política como "el partido de los lunes", es decir, el que sube la persiana y se pone a trabajar, es decir, la "Barcelona del 12 de septiembre de 1714", la que "al día siguiente de la derrota, se levantó y empezó a reconstruirse".

Cinco compromisos como ejes de campaña

El cabeza de lista de Junts ha aprovechado para desgranar los ejes de la campaña electoral, marcándose cinco compromisos "que llevaremos a cada barrio, a cada calle y a cada escalera de vecinos", para "poder vivir y poder soñar Barcelona". Estos compromisos son restituir Barcelona en su papel de capital de Catalunya; devolver la seguridad a las calles con convivencia y civismo; conseguir una ciudad donde "nadie tenga que marcharse"; lograr una Barcelona que genere oportunidades y, finalmente, lograr una Barcelona bien gobernada, con un alcalde que "da la cara cuando las cosas van mal y no solo cuando hay una foto". "Barcelona no necesita un alcalde que sea el monaguillo de Pedro Sánchez ni del PSOE", ha insistido.

Primera fila de asistentes, con el president Jordi Pujol en el extremo y una silla vacía reservada para Carles Puigdemont / Foto: Montse Giralt
El aforo de trescientas personas ha llenado el local / Foto: Montse Giralt

Asimismo, el alcaldable se ha referido a lo que ha definido como "la gran paradoja de Barcelona", es decir, ser a la vez "la mejor ciudad del mundo" y "una ciudad que nos expulsa", ya que "expulsa a los jóvenes que no pueden pagarse un piso; expulsa a las familias que no encuentran sitio; expulsa a los médicos, los ingenieros, los investigadores que formamos aquí y que se van a trabajar fuera; expulsa el comercio de toda la vida". Por eso, además de la silla vacía de Puigdemont, "ausente por la falta de libertad en España y la de los otros exiliados de los cuales esperamos su próximo regreso en los próximos días", Martí se ha referido a las ausencias de los "atrapados en un tren de Rodalies", de los que tienen "dificultades para pagar una extraescolar o un canguro", de los que "todavía esperan que les resuelvan la dependencia", o la de los que "hacen cola en una comisaría porque les han robado el móvil".

Reivindicación del legado de Xavier Trias

Martí siempre se ha reivindicado como delfín de Trias y Trias siempre lo ha designado como su heredero. En este contexto, Martí ha recordado la victoria electoral de 2023, cuando "cerca de ciento cincuenta mil barceloneses nos dieron la confianza", para recordar que después no se consiguió la alcaldía por el "pacto de la vergüenza, el pacto de los perdedores" de PSC, Comuns y PP. Por eso ha reivindicado el valor de aquella victoria como aval para repetirla cuatro años después. Después de hacer suyo "el ADN Trias", Martí ha apuntado que "la situación de ahora no es fácil, pero tenemos la confianza, el coraje, la determinación y la capacidad para revertir esta situación".

Foto: Montse Giralt
Foto: Montse Giralt

"Soy Jordi Martí y, sí, quiero ser vuestro alcalde y esta es la ciudad que quiero y que amo", ha exclamado el alcaldable de Junts per Barcelona para cerrar su parlamento diciendo: "Nos veremos los lunes, nos veremos en los mercados, en las plazas, en la calle y nos veremos el día de las elecciones, mientras tanto, ¡a trabajar! ¡Vivan los barceloneses, viva Barcelona y viva Catalunya!" El partido, pues, ha comenzado.