La histórica Piscina de l'Escullera, instalación centenaria del Club Natació Barcelona, ha empezado este martes a vivir su segunda existencia, con la colocación de la primera piedra de su reconstrucción, con el objetivo de tener, ya a principios del próximo año, la única piscina para salto de trampolín bajo cubierta de la ciudad, que actualmente no cuenta con ningún equipamiento de este tipo para practicar esta disciplina olímpica. La histórica piscina, en desuso desde 2004, ha sido completamente derribada para comenzar ahora a construir una réplica que mantenga el espacio patrimonial desde la lámina de agua hacia arriba y que incorpore la tecnología más moderna en cuanto a la piscina en sí.
Se trata de una instalación de gran valor patrimonial que, aunque desaparecida en su formato original, volverá a ver la luz en unas condiciones de respeto a la primera piscina, que se inauguró en 1922, convirtiéndose en aquel momento en la primera piscina cubierta del Estado y un equipamiento pionero en la práctica de la natación, el waterpolo y los saltos de trampolín. Además de su uso deportivo, la Piscina de la Escullera formaba parte del recuerdo y la memoria de generaciones de socios del club, así como de los barceloneses en general, un hecho que ha impulsado su recuperación.
En este contexto, este martes al mediodía ha tenido lugar, entre las cuatro paredes de lo que había sido la piscina histórica, el acto simbólico de colocación de la primera piedra, un acto que ha contado con la asistencia del conseller d'Esports del Govern, Berni Álvarez, el presidente del Port de Barcelona, José Alberto Carbonell, así como representantes del Ayuntamiento de Barcelona, los presidentes de las federaciones catalana y española de natación y de las empresas que participarán en la reconstrucción, todos ellos invitados por el anfitrión, el presidente del Club Natació Barcelona, Bernat Antràs, que se ha referido a la reconstrucción como un paso “fundamental” para recuperar una instalación que “forma parte del imaginario de Barcelona y de toda Catalunya”.
De hecho, Antràs ha señalado que el acto de despedida de la vieja instalación, que tuvo lugar en 2021 a pesar de que la piscina estaba en desuso desde 2004, “no fue un acto triste, porque simbolizaba el inicio de un proyecto de remodelación del club para situarlo en el siglo XXI”, una tarea que ya está casi completa, pero donde faltaba “el hito más importante, recuperar la piscina de 1922”, de la que ha destacado su “importancia deportiva enorme, además de la parte histórica y sentimental”, ya que se trata de una operación que tiene un doble objetivo, el de recuperar el espacio histórico y a la vez disponer de un espacio de primer orden para la práctica deportiva.
“Volveremos a tener una piscina de saltos de trampolín cubierta”, ha añadido Antràs, que ha recordado que el salto es una disciplina olímpica y que a partir de ahora la ciudad dispondrá de un espacio para “formar jóvenes que ojalá algún día serán campeones y podrán ir a los Juegos Olímpicos”. Se tratará, además, de una instalación “interclubes”, abierta a otros clubes como “esfuerzo para colocar el deporte de Catalunya en el lugar que le corresponde, como hemos hecho desde el primer día, porque nosotros estábamos allí el primer día”, según ha recordado el presidente de esta entidad fundada en 1907. La futura piscina se podrá reconstruir gracias a la subvención de la Generalitat, y en este sentido, el conseller Álvarez ha recordado que la reconstrucción tiene el objetivo de recuperar una instalación "para deportistas de todos los niveles, desde los de alto rendimiento hasta los de base”.
Piscina histórica con tecnología del 2027
En cuanto al proyecto reconstructivo, el arquitecto Xavier Trilla ha recordado que se trata de una obra compleja “situada a un metro y medio sobre el nivel del mar”, pero con un proyecto que, por un lado, “recuperará el espíritu de la piscina histórica en los acabados y las decoraciones”, pero que a la vez, “desde la lámina de agua hacia abajo contará con tecnología punta y medidas de seguridad adecuadas” dentro de un proyecto energéticamente sostenible: “El practicante del deporte podrá disfrutar de una piscina con tecnología del 2027”. Además, ha apuntado que el objetivo es “correr como locos para tenerla terminada el primer trimestre del próximo año”.
Imagen inicial: Momento de la colocación de la primera piedra por parte de las autoridades presentes / Foto: Carlos Baglietto
