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Una cincuentena de empresas vinculadas al sector de los cruceros de Barcelona han presentado este jueves un manifiesto para mostrar su rechazo al aumento de la tasa turística aplicada a los cruceristas. En el texto, reclaman tener voz en la gestión del modelo turístico de la ciudad y tildan de "inadecuado" el uso de la fiscalidad para "reducir progresivamente la actividad de los cruceros en Barcelona". Aun así, las entidades y compañías firmantes han reiterado su compromiso de participar activamente en la búsqueda de "medidas eficaces que contribuyan a reducir el impacto ambiental, mejorar la convivencia y reforzar la contribución del turismo al bienestar colectivo".

La presentación, celebrada en el Port de Barcelona, ha contado con la presencia de numerosos representantes del sector. Durante el acto, cuatro portavoces han manifestado su malestar por el impacto de las decisiones actuales. Raquel López, una de las portavoces, ha remarcado que las iniciativas aprobadas generan una gran "preocupación e inquietudes entre las empresas del sector". Por este motivo, ha explicado que han optado por dar un paso adelante y defender que su trayectoria y conocimiento son clave para enriquecer el debate sobre el turismo barcelonés.

En el manifiesto se hace un llamamiento directo contra "la imposición de una tasa turística o de un recargo municipal desproporcionado que discrimina a una modalidad concreta de turismo frente al resto". Entre los firmantes se encuentran representantes de diversos ámbitos, como la hostelería, el comercio, la restauración, los servicios de transporte, los guías turísticos, la consignación, los servicios portuarios y los espacios culturales. Además, se ha recordado la relevancia económica de esta actividad, que genera cerca de 9.000 puestos de trabajo en Catalunya. Como ha subrayado la portavoz Irina Solomatina, "detrás de cada crucero hay más que un barco, hay toda una red de empresas y personas que formamos parte de la vida económica y social de Barcelona".

El manifiesto se estructura alrededor de seis ejes principales:

  • Debate basado en la evidencia: garantizar que cualquier toma de decisión se base en datos objetivos.
  • Visión integral del turismo: evitar culpabilizar en exclusiva un tipo de turismo concreto por fenómenos complejos.
  • Colaboración institucional: reforzar la cooperación entre administraciones, la Autoridad Portuaria de Barcelona, el tejido empresarial, los trabajadores y la ciudadanía.
  • Seguridad jurídica: ofrecer un marco estable teniendo en cuenta que la operativa de cruceros requiere años de planificación previa.
  • Fiscalidad justa y no discriminatoria: diseñar impuestos equilibrados para todo el sector que no penalicen un ámbito específico.
  • Sostenibilidad ambiental: promover acciones para reducir la huella medioambiental de la actividad.

El documento concluye señalando que el sector de los cruceros, integrado de manera sostenible y con una gestión adecuada, puede seguir siendo una fuente de oportunidades, empleo y prosperidad para la ciudad. Por todo ello, instan a las instituciones públicas a abordar el futuro del sector desde el diálogo y la visión a largo plazo, evitando medidas penalizadoras o discriminatorias.