Los que hemos tenido la suerte de conocer y trabajar con Thais Villas sabemos que, además de una comunicadora extraordinaria, es una persona que vale mucho la pena, todo bondad, siempre con una sonrisa de oreja a oreja. Desde que Jordi González la descubrió en aquel añorado Les 1000 i una de TV3, donde buscaba el morbo por las noches catalanas, y donde también estaba su hermano Santi, Thais no ha hecho otra cosa que volar alto, progresar y enamorar al público con sus intervenciones en diferentes programas y cadenas. Especialmente en El Intermedio de Wyoming en La Sexta, donde lleva un montón de años, pero también en otros programas como Zapeando o Las que faltaban, en #0.

Thais Villas con Wyoming en 'El Intermedio' La Sexta
Thais Villas en 'Zapeando' IG

Nacida en Fraga, y pareja de Òscar Dalmau, ama el catalán y Catalunya, y ahora acaba de denunciar la catalanofobia sufrida, no solo por ella, sino también por sus padres, en Aragón o en Madrid. De lengua, del catalán, ha hablado en el programa 'A escampar la boira' de Aragón TV, donde ha alzado la voz para verbalizar una realidad lamentable: "Estoy aquí por militancia y porque es magia pura poder hablar en fragatino en la tele de Aragón, lo que no ha pasado en la vida", lamenta. El espacio, presentado por Jorge Pueyo, contó con la fragatina para hablar sobre su trayectoria televisiva y abordar temas sociales como la discriminación lingüística en la comunidad aragonesa. ¿Te has encontrado alguna vez con alguna discriminación lingüística en Aragón?, le preguntan. Y dice que sí, que "por supuestísimo". Y no solo ella.

Thais Villas La Sexta

"Mis padres fueron a un bar, a una cafetería de Huesca, y no les quisieron servir porque hablaban en catalán... ¡ENTRE ELLOS!. Yo, cuando vine a hacer los papeles, y mi hermano, igual, a Zaragoza, de la selectividad... '¡Señoritas, por favor, háblennos en cristiano!'. Y yo les dije: 'Bueno, pues en cristiano hablaré cuando hable con usted, pero si estoy hablando con mi amiga de Fraga, se pensará que soy una enajenada mental si le hablo en castellano'". Thais, valiente, no solo se ha encontrado situaciones así en Aragón: "Estas cositas, pasan. Pero también pasa cuando estás en Madrid y hablas catalán, que les da la sensación de que estás hablando mal de ellos":

Lamentablemente, lo que le ha pasado a Thais sigue pasando. O si no, solo hay que ver cómo se le lanzaron a la yugular a Alba Carrillo cuando dijo que en España, en todas las escuelas, se debería enseñar un poco de catalán, de euskera o de gallego.