El pódcast Sense filtres es uno de los mejores que se pueden escuchar, en la voz de Marta Cailà y siempre con VIPS que confiesan problemas de salud mental. Toni Clapés va a hablar de sus ataques de ansiedad, Glòria Serra de su agorafobia que le impedía cruzar una calle o Jordi Basté que sufre TOC, trastorno obsesivo-compulsivo. Son conversaciones valientes sobre salud mental, patrocinadas por la Generalitat en RAC 1, una herramienta para identificarlas. El último famoso en pasar por allí es Roger de Gràcia, que hizo un libro sobre su fobia social, pánico a situaciones en las que se debe interactuar con otros, porque tiene la sensación de ser juzgado, humillado o que hará el ridículo. Ha ofrecido más detalles de su enfermedad mental.
😖 "Quería desaparecer".
— RAC1 (@rac1) September 20, 2026
🔎 La fobia social provoca un miedo intenso a ser juzgado, humillado o ridiculizado en situaciones en las que hay que interactuar con otros.
🎧 Escucha el testimonio del periodista @mindundi33 en el #Sensefiltres de @marta_caila aquí: https://t.co/SfAyiiowqC pic.twitter.com/65LbpCBUw3

Esta fobia dificulta, o si es grave impide, hablar en público, conocer gente nueva, hacer una llamada, entrar en un lavabo público o ir a comprar por poner algunos ejemplos cotidianos. Trabajo, vida social y autoestima quedan muy tocadas. Roger de Gràcia: "En mi fiesta de cumpleaños de los 10 años de repente sentí una tristeza muy grande, creía que veía la tristeza de mis padres, mi abuela y no podía soportar tanta sensibilidad. La adolescencia fue muy pesada, en mi diario me ponía nota valorando mi relación con los demás. Cada día. Aquello era horroroso y no me salía. Antes de diagnosticarme, de adulto, yo trabajaba en RAC 1 con mi primer trabajo en el programa de tardes 'ADN' con Marc Giró, Santi Villas y Thais Villas, tres bestias pardas de las relaciones sociales y de energía. Estar en aquel programa era estar en medio de un tornado. Juzgaba cada interacción con ellos, sentía que me hacían un examen en cada conversación. Después con la medicación este hiperjuicio pasa a ser la mitad, más parecido a lo que siente una persona normal, que tampoco sé qué siente. Era agotador. Trabajaba o iba a una cena y 2 horas antes ya estaba preocupado y preparándome mentalmente. Y 2 horas después analizando qué había pasado".

El periodista ahora en Onda Cero con Júlia Otero, se desahoga y aborda el drama de la enfermedad mental y de cómo intentó suicidarse: "En casa tú solo te haces una bola muy grande y no lo sacas. Sientes rabia por no haberte salido, frustración porque se repite y tristeza porque crees que no te saldrás. E incomprensión, no saber es lo peor. Cuando lo sabes ves que corres con un pie cojo, cuando lo sabes ya no te juzgas tan severamente. No eres tú, es tu condición. Tuve adicción al sexo, al alcohol y pensamientos suicidas. Cuando acumulo el ciclo rabia-tristeza-frustración no sabía qué hacer. En casa no hablábamos, creía que era una persona normal que estaba fallando y lo mejor era desaparecer. No quería matarme porque haría daño a mi madre y a mi hermano. Quería desaparecer. Me fui de casa corriendo de la Monumental hasta plaza Catalunya a ver si me estallaba el corazón, a ver si petaba, que fuera mi cuerpo el que decidiera. Casi cojo el tren para desaparecer de otra manera. Cuando vuelvo a casa mi padre se pone a llorar y yo no lo había visto nunca llorar. Lloraba de rabia para que aquello no pasara nunca más. Los tres, mis padres y yo cambiamos el paradigma y hacemos algo". La vida se la salva la medicina, los médicos y la medicación.

De Gràcia agradece al psiquiatra: "Me dijo que me tendría que medicar siempre, que no lo sabía a ciencia cierta. Y terapia para aprender a relacionarte. Aprendo a cambiar de tema sin pensar que el otro se puede molestar. Sé decir que no, por ejemplo a estrenos de teatro. No puedo ir, demasiados inputs para mí. Puedo gestionar una cena, quedar diez un fin de semana. Pero una presentación de un libro o de una obra de teatro me supera, cada 10 segundos hablar con una persona diferente me supera. No sé si he perdido amigos, pero me ha sido difícil mantener amistades y hacerlas. He hecho mi vida solo. Relaciones he tenido pocas. En la tele o en el escenario sufría menos porque tengo más control. En una cena no sabes qué pasa". Curiosamente, uno de sus últimos programas en TV3 en el año 2017 fue El sopar, donde ejercía de anfitrión de cuatro famosos que charlaban.

Una conversación serena sobre un drama personal, no superado sino en tratamiento.