Los culés están hoy eufóricos porque tienen a tocar la Final del Mundial soñada: España-Argentina. Solo Inglaterra puede estropear, en la semifinal, una final que supondría la consagración universal de La Masia, aquel rincón de Catalunya que forma a los mejores futbolistas del Planeta. Si Leo Messi llega a su segunda final consecutiva hundirá a los madridistas, que han apostado consecutivamente por Cristiano, Mbappé y Bellingham y habrán fracasado. Messi calla bocas y casi él solo ha conducido a su selección a las puertas del cielo. Pero en la entrada del paraíso hay un obstáculo que se llama Lamine Yamal. Él es la máxima estrella de la selección española y tiene billete para la final del domingo. Lamine contra Messi, primera y última vez que jugarán juntos las dos estrellas culés más grandes de los últimos 20 años. Gane quien gane los culés estarán contentos. Si es Messi se consagrará a los 39 años como el mejor de la Historia y si pierde Messi será cediendo el trono, el número 1 a su discípulo catalán, Lamine Yamal con 19 años. Poesía.

Lamine en la semifinal contra Francia, EFE
Messi en los cuartos de final, EFE

Hay muchos catalanes y muchos culés que no quieren de ninguna manera que España gane el Mundial. Lo ha explicado de manera exquisita, como es habitual en él, Bernat Dedéu en la columna Contra la selección española. Y también lo ha explicado de manera más cruda, como es habitual en él, Jair Domínguez. El presentador de TV3 tiene claro que quiere que España pierda siempre, aunque jugara "contra once criminales de guerra". Después de ver que once franceses de dos metros y fuertes como baobabs han caído sometidos por la Roja, tiene claro quién quiere que gane el Mundial: Argentina. Pero no por sentimentalismos con Messi. Por practicidad. Solo se puede derrotar a esta España exquisita con un cuchillo en las manos. Y los más chulos del Mundial son los argentinos. Más claro no puede ser:

Jair Domínguez TV3

Jair Domínguez, que después ha regalado a sus followers un mini-relato sobre Ronald, su supuesto jardinero, habla de Españita como un diminutivo por la pequeña altura de sus jugadores o por la poca consideración que le merece el Estado español. Y sentencia: "A Españita solo la puede ganar un equipo de delincuentes y exconvictos que repartan fuerte. Esperemos que Argentina llegue a la final". Los más puristas se asustarán: Jair quiere que lesionen a Lamine, Jair es anticuler, Jair es un cafre. Jair, sobre todo, es un hombre práctico.