El tradicional paripé de los Borbones en Palma de cada verano se ha producido este martes por la noche, en la recepción oficial en el palacio de Marivent, donde los reyes Felipe y Letizia, sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, y la reina emérita Sofía, han recibido a las autoridades baleares y a los representantes de la sociedad y la cultura de las islas. Un autobombo donde los invitados pierden el norte por salir en la foto y estrechar la mano de los reyes, y después, ponerse como el Quico con las comidas ofrecidas por la familia real. Un pistoletazo de salida al verano real en Palma del que, sin embargo, no todo el mundo tiene ganas de formar parte. Todavía resuena el poema de Carles Rebassa, el Premio Sant Jordi de este año, rechazando la invitación para asistir al acto: ""¿Qué se piensa este rey? ¿Qué quiere? ¿Que vaya a su refrigerio a besar el culo del imperio como si yo fuera español? Rey del odio, rey abubilla, ladrón heredero de Marivent, que no es suyo, que es de la gente, que me espere sentado". El resto, aquí los tienen, desfilando en procesión:

Las hijas de los reyes han vuelto a robar protagonismo a sus progenitores, como el año pasado, con una presencia de la que se ha hablado mucho, por ejemplo, por las elecciones estilísticas de la princesa y la infanta, sendos vestidos que pueden costar un ojo de la cara, pero, qué queréis que os diga. La pequeña, con un vestido con tonos rosados modelo 'Libélula' de Momomí, y su hermana mayor, con un Thinking MU de tonos rojizos, naranjas, amarillos y azules. Y sobre todo, la heredera ha sorprendido a todo el mundo al aparecer, especialmente por cómo llevaba su pelo. Un cambio de imagen, una melena rizada, más asilvestrada.

DL u615497 025
La princesa Leonor y la infanta Sofía, en Marivent GTRES

Las jóvenes, todo el rato pendientes de su abuela Sofía. Cuánto ha llovido desde aquellas imágenes en la Catedral de Palma, con la polémica limpiada de frente de Letizia cuando la emérita le dio un beso a la nieta... Unas Leonor y Sofía que cogían del brazo a la abuela y la ayudaban a caminar. De hecho, los mismos reyes tuvieron que reducir la marcha para esperarlas a las tres, que iban a paso más lento.

Queda saber el menú, un menú que fue diseñado por tres chefs reconocidos de la zona, Marga Coll, Maca de Castro y Santi Taura, con productos locales. Los invitados, zampando y degustando el tumbet mallorquín, la mousse de camaiot, la serviola con pimientos, las berenjenas en escabeche con queso Mahón curado, el tomate con raya seca de Formentera, la ternera mallorquina con alcaparras y el trampó con sardinas ahumadas e hinojo marino, la banderilla de cerdo negro, los salmonetes crujientes, la croqueta de cocido, el calamar relleno de cerdo negro mallorquín, la tortilla de sobrasada y el bombón de vaca roja menorquina, tal como describe Lecturas. Vaya, que se pusieron las botas. El próximo año, volvemos a la carga.