El Pla seqüència de Jordi Basté continúa su temporada con un nuevo capítulo después de entrevistar a rostros como Iñaki Urdangarin, Joan Laporta, Sergi López, Emma Vilarasau, Sílvia Abril, Lluís Llach o Toni Clapés. Este jueves, 12 de febrero, era el turno de una artista 360 de nuestra casa, gran amiga del presentador y que, además, también forma parte de 2Cat con su propio programa musical, Gran Torino, hablamos de Anna Maria Agustí Flores, conocida por todos como Nina. Una conversación entre dos amigos en Lloret de Mar, el pueblo que la vio crecer, caminando justo por la playa y revelando un detalle de su vida personal que no conocíamos. El repaso por la vida y la trayectoria de Nina te deja con la boca abierta desde los primeros cinco minutos. Atentos.

Como en la mayoría de las conversaciones que inicia Jordi Basté, el protagonista comienza hablando de la familia, de la infancia, esa etapa de la vida que los espectadores no conocemos. Con el mar justo a la orilla, a punto de mojarles los pies, Nina recuerda cuánto quería a su pueblo gracias a su padre, que era pescador y también fue el encargado de hacerle descubrir verdaderamente todos los secretos que escondía aquel rincón de la Costa Brava: "Esto es Joan, venir aquí es como...", decía con un brillo en los ojos único. Jordi Basté le pregunta por Joan, ese primer hombre de su vida, y Nina revela una anécdota que nunca había contado antes y que, incluso, Jordi Basté tampoco sabía: "Mi padre se llamaba Joan, yo le llamaba Joan, no le llamaba padre. Bueno, esto es algo que yo no he ido contando porque yo creo que no es algo para ir contando, no por nada, no porque me esconda...", pero en el Pla seqüència de Jordi Basté, a la orilla del mar, lo explica: "Es el hombre que me hizo de padre, el hombre con quien mi madre rehízo su vida cuando yo tenía once añitos y, bueno, nunca lo llamé padre, lo llamaba Joan, pero para mí es mi padre; de hecho, yo llevo su apellido", confiesa por primera vez.



Nina deja a Jordi Basté completamente alucinado, y este, evidentemente, no puede evitar preguntarle por el padre biológico. Es entonces cuando Nina explica la otra parte más oscura de la historia: "Mi padre biológico se fue cuando mi madre estaba embarazada de mí". Jordi Basté se queda con unos ojos como platos, y Nina continúa dando más detalles: "Se largó y mi madre se quedó con dos niñas y una en camino, en la barriga. En fin, una superviviente, una bestia y una fuerza de la naturaleza, y entonces, a los once años, fue cuando se conocieron Joan y Anna". Después de soltar esta confesión, la artista le enseña a Jordi Basté uno de sus rincones preferidos, la playa del Treumal y, para ser aún más concreta de cuál era su lugar por excelencia, lo hace subir a unas rocas.
@rtvecatalunya 👨👨👦👦 La cantante Nina se abre con Jordi Basté sobre el hombre que le hizo de padre, en Joan. 🫂 Puedes recuperar la entrevista entera, en #PlaSeqüència, en rtveplay.cat #La2Cat #LaQueParlaComTu ♬ so original - RTVE Catalunya
Es justamente en este espacio cuando, retomando la historia de Joan y de su padre biológico, Nina habla de su madre, que actualmente tiene 88 años: "Es fuerte, es fuerte. Tenía dos criaturas y una que estaba en camino, pero claro, te estoy hablando del año 65". Otro detalle que había hecho alucinar a Basté era el cambio de apellido, una gestión que, evidentemente, no fue fácil de conseguir, y así lo explicaba: "Yo lo llamo Joan, pero sí, es mi padre; de hecho, yo a los 14, 15 años empecé a cambiarme el nombre y me ponía en todas partes Agustí; de hecho, así se enteraron de que yo me ponía Agustí. Tenía una Vespino y me pinté el nombre de Agustí y un buen día decidí cambiarme el apellido, cosa que no era nada fácil entonces. Necesitaba la renuncia del padre biológico, que la tenía, porque nuestro padre renunció a las tres hijas y necesitaba la aprobación de una de las hermanas, y la tenía; tardé dos años". Ahora, en su carnet de identidad, pone Anna Maria Agustí Flores, su nombre real y completo. Aunque todos la conocemos bajo el nombre artístico de Nina, con esta anécdota podemos comprobar que, sin la fortaleza de su madre, de Joan, y su fuerza de voluntad para cambiarse el apellido, no sería la artistaza que es actualmente. Fantástica.