Màxim Huerta/Máximo Huerta pasará a la historia como el ministro más breve de la democracia: duró una semana al frente de Cultura en el primer gobierno de Pedro Sánchez. Se descubrió que hacía ingeniería fiscal para pagar menos a Hacienda. Tomó posesión del cargo como Màxim Huerta, con el nombre en catalán. Él es valenciano de Utiel pero con el tiempo hemos sabido que su DNI dice Máximo y toda su familia lo conoce como Máximo. Que se pone y quita el nombre en catalán solo por dinero, cuando lo exige el trabajo, es decir, cuando lo contratan para trabajar en la cadena autonómica valenciana, antes Canal 9 y ahora À Punt. Lo ha revelado en una entrevista en TVE en el programa Menudo cuadro de la web conducido por Carlota Corredera.
Máximo Huerta se hace llamar ahora otra vez Máximo: "Reivindico la O porque es mía, es mío, es mi tesoro. Me la quitaron en Canal 9. Yo soy siempre Máximo en prensa, en la radio que hice, en los pèriódicos, en mi DNI, en mis billetes de avión. En todo pone Máximo Huerta Hernández. En Canal 9 en el 97-98 me dijeron Como vas a presentar vamos a valencianizar tu nombre. Para que parezcas más de aquí. Dije hombre para que me parezca más, ponme una peineta de Fallera Mayor y ya estoy más valencianizado. Fue una cosa laboral, por trabajo se hacen muchas cosas, decir que sí. Fue un peaje laboral, en la tele más que se pagan. Mis primas se rieron pero qué nombre te has puesto, qué nombre es ese: maxim, porque nadie lo pronuncia bien, es Màxim con acento en la a y no en la i. Cuando recuperé la o me critican porque ya no quiero ser Màxim. No cariños, es una fase que quiero cerrar". El año 2021 cuando lo reficha À punt vuelve a ser Màxim en catalán. Según le paguen toca una cosa u otra.
Màxim Huerta tiene 55 años y es soltero. Ha sido pareja de dos famosos catalanes, el diseñador de ropa Juan Avellaneda y el presentador de TV Miquel Valls. Juan Avellaneda: "De esto yo te paso palabra. Es alguien al que tuve mucho cariño y tuve mucho aprecio. Bueno, fue mi primera pareja. Ya cuando has cortado con alguien…de los ex tampoco hay que hablar. Es divertido si tienes ‘hate’, pero…no es el caso, pobre. Entonces, no nos hablamos". Màxim Huerta desprecia a Avellaneda: "No lo recuerdo. Debieron ser dos días". Entre la frialdad, el odio y la mala educación. El exministro no termina bien sus relaciones amorosas. Nadie habla bien de él. Tacaño y mal ex. Máxima vergüenza.
