"Si nos dejáis un momento solos, os echaré la bronca". Con esta frase de Josep Thió a sus compañeros de grupo, serio, pidiendo a los cámaras que estaban haciendo su reportaje que salieran un momento del camerino, después de uno de los últimos conciertos, empieza el extraordinario documental sobre Sopa de Cabra que se ha emitido este martes en el Sense ficció de 3Cat con un éxito brutal de audiencia, un 17,3 % de share, con 269.000 espectadores, el más visto desde agosto del 24. Una declaración de intenciones de lo que íbamos a ver. Un documental donde, más que hablar de euforia, de éxito, de sexo, drogas y rock and roll, de un grupo de músicos que llevan décadas haciendo lo que más les gusta, y siendo un referente en la música de este país, el tono, y el contenido, eran más bien agridulces. Tensiones, heridas, desavenencias, diferencias de criterio, enfermedades, muertes, separaciones, problemas económicos... Sopa de cabra, tornar enrere es un documental indispensable sobre un grupo que forma parte de las vidas de muchos de nosotros, que crecimos con sus canciones. Un grupo que, contrariamente a lo que se podía pensar, "nunca ha sido un grupo de amigos. No quedamos nunca", dicen los cuatro miembros por separado, Gerard Quintana, Josep Thió, Cuco Lisicic y Pepe Bosch (Joan 'Ninyín' Cardona murió en el año 2002 a los 42 años a causa de un cáncer). "No sé quién ha tenido la idea de ponernos en una cocina con cuchillos", dice Thió sarcástico en una reunión en el presente, donde cocinan y charlan mientras comen.

'Sopa de cabra, volver atrás' 3Cat
'Sopa de cabra, tornar enrere' 3Cat
Josep Thió, en 'Sopa de cabra, volver atrás' 3Cat
Josep Thió, en 'Sopa de cabra, tornar enrere' 3Cat
Gerard Quintana en 'Sopa de cabra, volver atrás' 3Cat
Gerard Quintana en 'Sopa de cabra, tornar enrere' 3Cat

Un grupo que nació a finales de los 80, que tocó el cielo con el disco Ben endins, y que actuó en el Sant Jordi en aquel mítico concierto del 91 con Els Pets, Sau y Sangtraït, aunque Gerard Quintana manifiesta la "gran incomodidad. ¡No deberíamos haber tocado! Allí se acabó el rock catalán. Yo me fui al cine y llegué poco antes del concierto". 

Un grupo que después estuvo en el foco de la polémica lingüística por hacer un disco en castellano (se ven imágenes de un concierto en Cardedeu donde algunas personas del público subieron al escenario a abuchearlos y a gritarles "hijos de puta", y que, contrariamente a lo que pensaba mucha gente, nunca fue un grupo de cinco amigos, sino que las discusiones, el malestar, estuvieron muy presentes.

Después de separarse, sin embargo, decidieron volver, y fueron capaces de hacer lo que nadie había hecho antes, llenar el Sant Jordi ellos solos, en tres conciertos, pistoletazo de salida para que se volvieran a reunir. Un grupo que las ha vivido de todos los colores, con dos cánceres, el del malogrado Ninyín, que no pudo superar, y el de Cuco Lisicic, una separación dolorosa de Gerard Quintana con su pareja (que lo dejó, y que también participa en el documental) o la confesión de Josep Thió sobre su autismo, que hizo que sus compañeros de grupo entendieran muchas cosas del pasado y de algunas de las discusiones o momentos tensos que vivieron.

Unos genios de la música de este país, con himnos como L'Empordà, Camins, El Boig de la ciutat, El far del sud, Sota una estrella, Mai trobaràs, Si et quedes amb mi, Podré tornar enrere y tantas otras, que han mirado atrás para hablar abiertamente, desnudando sus sentimientos, en un Sense ficció imprescindible "Todavía no ha nacido la persona que sea capaz de invertir el tiempo. Siempre adelante. Puedes imaginar, puedes jugar la ilusión de estar girando el reloj, pero no lo harás nunca. Nunca podrás volver atrás", dice Gerard Quintana, de manera cruda. Quizás tenga razón. Pero con Sopa de cabra, tornar enrere, miles de catalanes nos hemos emocionado, conmovido y revivido una época que forma parte de nuestras vidas para siempre. Si todavía no lo habéis visto, recuperadlo sí o sí y gritad bien fuerte ¡Bona nit, malpartis!