Este lunes, ya lo saben los fans, hay una nueva cita con uno de los programas más exitosos de la parrilla de TVE: Masterchef. El talent culinario presentado este año por Jordi Cruz y Pepe Rodríguez, como siempre, pero ahora, acompañados de la influencer catalana Martha Delicious en sustitución de Samantha Vallejo-Nájera. El chef y presentador de Manresa tiene, pues, una partenaire catalana en el programa. Ya serán dos los que cuando haya algún plato típico de nuestra gastronomía maravillosa, sacarán pecho, y con toda la razón del mundo. En nuestra casa tenemos mucha y variada oferta gastronómica, tenemos de todo, todo buenísimo y son muchos los productos o platos característicos de nuestra tierra en función de la zona en la que nos encontremos. Pero sin duda, si hay un plato icónico, una marca de la casa irrenunciable catalana, un producto que debería ser considerado patrimonio de la humanidad y que es más catalán que la bandera, este es, sin ningún tipo de duda, el pan con tomate.

Jordi Cruz en 'Masterchef' TVE

El chef de Manresa, como cualquier persona con dos dedos de frente, sabe que el pan con tomate es un símbolo nuestro que el mundo debería conocer aún más. Un trozo de cielo, una delicia, un tesoro, tanto cuando nos lo comemos como cuando lo preparamos. Porque aunque parezca sencillo, hay que hacerlo como Dios manda. Y es que Jordi, como seguro que muchos de vosotros, se ha encontrado a menudo con aberraciones que se hacen pasar por pan con tomate. Y él ha dicho que ya basta de este color, que ya está harto de ver y probar según qué engendros disfrazados de pan con tomate. Como él mismo dice, "El pa amb tomàquet no es pan con tomate sin más. Es una de las elaboraciones más representativas de la cocina catalana, y hacerlo bien marca toda la diferencia. Yo soy catalán y he visto muchas veces cómo se hace con poco rigor, con poco criterio, y la tengo que reivindicar porque es insignia de mi tierra".

Jordi Cruz y su madre, con productos de la tierra IG

Y acto seguido, explica a sus seguidores cómo se hace un buen pan con tomate, "pantumaca" como dicen algunos: "Solo necesitas cuatro cosas: buen pan, tomate maduro, aceite de oliva y sal. Pero la clave está en cómo se hace: el tomate se frota directamente sobre el pan, empezando por la corteza para aprovechar toda su pulpa. Un buen aceite, un punto de sal… y ya lo tienes. Simple, sí, pero con mucho más detrás de lo que parece. Cuando se respeta el producto y el gesto, el resultado es otra historia. Y entonces entiendes por qué este plato es un clásico que no falla. Dejaros de rodajas de tomate. Esto es un 10". Y se queda corto. El pan con tomate se merecería una nota aún más alta. Un 100. Un 1000:

Acto seguido, muchos seguidores alabando las maravillas del pan con tomate: "Nosotros somos madrileños, pero de toda la vida en mi casa se desayuna pan con tomate y jamón ibérico... Pues bien, a pesar de estar hartooooo de comerlo, mi hijo fue de viaje a Barcelona y se pidió uno para desayunar y siempre dice que es el mejor que ha comido... Por algo será, ¿¿¿¿no???? A cada uno lo suyo, sí señor", "Y lo más crítico, por favor, dirigido principalmente a la hostelería de fuera de Catalunya: cuando lo pongáis en vuestros menús, tan importante como la calidad de la comida es no escribir la aberración "pantumaca"", "Yo cada vez que veo que en algún sitio pintan la rebanada de pan con tomate rallado, invoco a la Santa Inquisición para que venga y se los lleven a todos a la hoguera de los herejes".