A menudo les hemos hablado de un programa de radio que hacen en SER Catalunya, Aquí Catalunya, conducido habitualmente por Marina Fernàndez, que ahora disfruta de unos merecidos días de vacaciones y la sustituye Laura Estrada. Los viernes hacen un espacio muy curioso, que vale la pena, 'Dos verdades y una mentira', una sección, una especie de juego con los oyentes, donde tres invitados explican una anécdota. Dos de las historias tienen que ser verdad sí o sí, y la otra, tiene que ser una mentira. Una vez se explican las tres historias, juegan a adivinar cuál no se produjo. En el último programa, una de las verdades nos ha llamado la atención, porque es el fiel reflejo de cómo no empezar una estancia en un país que no es el tuyo. Las invitadas: tres mujeres, tres comunicadoras excepcionales: Elisenda Carod, Imma Sust y Jèssica del Moral.

Elisenda Carod, Jèssica del Moral e Imma Sust, en 'Aquí Catalunya' de la Cadena SER

Quedémonos con Jèssica y lo que ha explicado, su "aterrizaje un poco duro que tuve en Brighton". La presentadora catalana fue a parar a la ciudad inglesa hace 8 años, cuando tenía 36, y llevaba la comunicación de una empresa de realidad virtual donde básicamente, todo era en inglés. Para perfeccionar su nivel en esta lengua, como disponía de cuatro meses libres, fue allí a hacer una estancia y aprender más el idioma. Una estancia que empezó de manera calamitosa, porque así, sin rodeos, casi mata a un perro, casi incendia una casa y la atropellaron. Un 3 en 1 de traca. Todo empezó cuando buscó una habitación en casa de una pareja, Emma y Sam. Una pareja que tenía una perra que se llamaba Puppy. Jèssica acababa de llegar de Suiza e iba cargada de chocolate, "toneladas de chocolate y productos grasos", y los guardó en unos estantes de la cocina. Salió de casa, y al volver, la perra se lo había comido todo. Puppy casi se va al otro barrio después de la masiva ingesta. Y era solo el primer día...

La cosa no mejora. Segundo día. "Les habré caído un poco mal", pensaba ella. Una Jèssica que compró salmón para cocinar a la plancha. Con un detalle: "No tenían extractor. Sobre todo cocinaban al horno"... Hizo un poco de humo... y las casas son de madera. Resultado: empieza a oír unas sirenas, unas alarmas. Y la pareja, llamándole histérica, porque les habían saltado los sensores. Y queda la guinda del pastel. La presentadora catalana (a quien hemos visto en 180º o Connecti.cat en La Xarxa, o en En línia de TVE Catalunya), por la mañana iba a clases de inglés y por las tardes, a tomar algo o a clases de yoga. El tercer día iba hacia allí, cruzó un paso de cebra y... un coche que iba muy deprisa la atropelló: "Me llevó unos metros... Me levanté, me querían llevar al hospital, pero dije que todo bien, y me fui a yoga... Ante los impactos, físicos o metafóricos, me di cuenta de que reacciono con un bloqueo"...

Finalmente fue al hospital y llegó a casa de Emma y Sam de madrugada: "Esta gente debería pensar: 'Esta desgraciada...'. Al cabo de un tiempo me vieron una lesión cervical"... A esto se le llama una entrada triunfal. Tres días para olvidar. Por cierto, Jessica aprendió inglés y todavía tiene contacto con la pareja de Brighton, a pesar de casi haber matado a su perro, incendiado la casa y ser atropellada. Jessica, maravillosa. O mejor dicho, wonderful.