Las pirámides son unas de las construcciones con más teorías. Son muchos los arquitectos que han hecho sus propios diseños, pero solo los antiguos egipcios saben cómo alzaron esas grandes construcciones. Una de las más convincentes fue la de Jean-Pierre Houdin. El arquitecto francés mostró su teoría en París. Fue una intuición de su padre, que era ingeniero, se apoyó en una reconstrucción en tres dimensiones de la pirámide. Según el arquitecto, los egipcios lograron levantar la colosal tumba de Keops a través de una rampa en espiral construida en el interior del edifico.
El rey de Egipto de la IV dinastía entre 2590 y 2565 a.C. aproximadamente, fue quien ordenó levantar en su mandato la única supervivientes de las siete maravillas del mundo. Su tumba es la primera de las pirámides de Guiza, una necrópolis de la antigua ciudad de Memphis, a ocho kilómetros de El Cairo, donde se elevan los tres mausoleos más célebres de la Historia: los de Kefrén, Mykerinos y el del propio Keops.
Una de las teorías más comentadas en los últimos siglos era la utilización de una rampa exterior a la pirámide, pero no era convincente. No es fácil levantar cinco millones y medio de toneladas de piedra a 146 metros de altura en sólo 20 años y con las técnicas rudimentarias de la Antigüedad.
Según Houdin, si la rampa hubiera llegado hasta la cima, se habrían empleado el doble de piedras que la propia pirámide, y que el trabajo de construcción y desmantelamiento de la misma habría sido ingente.
Construyeron una rampa en el interior de la pirámide
Con tal de facilitar el trabajo, el arquitecto piensa que los egipcios emprendieron la construcción de una rampa ajena a la pirámide que alcanzó 43 metros de altura, un 65% del volumen del monumento. Pero esa rampa deja de ser eficaz. Por tanto, en el interior de la pirámide los egipcios debieron construir una rampa interna que subía conforme se completaban las obras.
Se trataría de una rampa en forma espiral, con más de 1.600 metros de longitud, una pendiente suave del 7% y dividida en segmentos rectilíneos a lo largo de las paredes de la obra. A través de estos tramos, los bloques de piedra rectangulares, más pequeños que en la base, eran más fácilmente transportables. Los obreros los alzaban en trineos de madera que se deslizaban a su vez sobre unas vías de madera.
El inconveniente aparecía al realizar el giro en cada nivel de la rampa en espiral. En esos puntos, la estructura no estaba completamente cerrada y se habían formado especies de plataformas donde el trineo que transportaba la piedra era elevado y girado mediante un sistema de grúas de madera y cuerdas, lo que permitía continuar con el siguiente segmento del ascenso. A medida que avanzaban, los constructores iban desmontando la rampa exterior y reutilizando sus propios bloques en la edificación del resto de la pirámide.
Houdin también empleó programas de simulación diseñados para la planificación de oficinas, que analizan la distribución de los puestos, la ergonomía, la comunicación entre niveles y la gestión de recursos, para intentar comprender cómo se organizaba el trabajo en el Egipto de Keops.
Según la conclusión del arquitecto, en cada tramo de la espiral operaba un equipo de entre diez y doce trabajadores que, tras elevar el bloque hasta la siguiente plataforma, regresaba a su posición por una galería exterior sin interrumpir el avance general de la construcción. Con este sistema, se necesitaba menos de un minuto para que un bloque completara cada tramo.
