Habría que retroceder en el tiempo unos 4.500 años para ver en primera persona la construcción de las pirámides de Egipto. Una época en la que todavía existían los mamuts, pero lo que más sorprende son sus grandes dimensiones. Durante los próximos 3.800 años fue la construcción más grande del mundo con un total de 146 metros. Aunque siempre le ha rodeado a esta construcción un halo de misterio. En estos últimos años de estudios se han puesto sobre la mesa un sinfín de teorías sobre su construcción. Ninguno de los que estamos aquí presentes estuvimos vivos en aquella época para afirmar ninguna tesis, solo podemos sorprendernos y hacernos mil preguntas.

Se habla de rampas gigantescas, obreros monstruosos, galerías ocultas, grúas, poleas, palancas y cables adelantados miles de años a su tiempo. Algunas teorías más alocadas aseguran que fueron los extraterrestres quienes las construyeron.
En la conferencia el Dr. José Manuel Casteleiro Villalba, Catedrático de Aeronaves, Misiles y Resistencia de Materiales de la UPM. Doctor Ingeniero Industrial. Licenciado en Ciencias Físicas e Ingeniero Técnico Aeronáutico trató de erradicar todas estas teorías para exponer una basada en el enfoque puramente ingenieril en la que usó el realismo práctico, el sentido común y la sobriedad matemática.
Las pirámides se construyeron con rampas de poca inclinación y más de 700 operarios
A través de las matemáticas y la lógica, este ingeniero desmonta totalmente todas las teorías de los últimos años, incluso las más inverosímiles. Según él, estas obras maestras por los egipcios se hizo con rampas cortas de entre 3º y 4º grados de pendiente, dispuestas por los cuatro costados de las pirámides. “También demuestro que la gran de elevación de piedras de más de 40.000 kilogramos hasta 60 metros de altura ( torre de 20 pisos), que nunca se volvió a intentar, se hizo con el concurso de entre 500 y 700 operarios arrastrando los bloques sobre otras rampas cortas compatibles con las antes citadas, y este hecho es el que anula todos los métodos de construcción que desde hace 4.500 años nos han venido proponiendo Heródoto y otros investigadores, como rampas largas y diversos artilugios intemporales con cables y poleas inexistentes en aquella época, demostrando indiscutiblemente que esta es la única posibilidad de realizar tan gran proeza”, comparte el ingeniero en su libro de estudio.
Y es que existen pruebas de lo que él propone, ya que en cada una de las excavaciones que se han realizado en las pirámides se han encontrado restos de esas rampas de pocos grados de inclinación de las que él mismo habla en su teoría.