Hace unos días en la Gala de los 20 años del Polònia en TV3 fueron invitados todos los actores que han aparecido y ya no están en el programa: Toni Albà y su imprescindible Juan Carlos, Bruno Oro recuperando sus hits Artur Mas y Ángel Acebes, Mireia Portas haciendo de reina Sofía o Carlos Latre con el imprescindible Josep Lluís Núñez. Se echó de menos solo uno: Roger de Gràcia que triunfó en Polònia junto a Cesc Casanovas haciendo una pareja cómica muy recordada: Ferran Adrià y el Mindundi, un pinche de cocina corto de luces. Roger de Gràcia tenía doble motivo para ir a la gala: por su papel en el programa y porque durante años estuvo casado con una de las pocas actrices que ha aguantado los veinte años: Agnès Busquets. Están divorciados pero tienen un hijo de 16 años: Pep de Gràcia. Roger no estuvo en el Teatre Victòria. Padece una enfermedad mental llamada fobia social crónica.

Cesc Casanovas y Roger de Gràcia a 15 años de Polònia, TV3
Cesc Casanovas y Roger de Gràcia a 15 años de Polònia, TV3
Roger de Gràcia, Catalunya Ràdio
Roger de Gràcia, Catalunya Ràdio

Roger de Gràcia sí que participó del especial Polònia 15 años pero entonces no se hizo en un teatro abierto con centenares de invitados sino como un mero programa de TV en el plató. Su enfermedad no le imposibilita estar en grandes espacios como  explicó en El Nacional: "La fobia social crónica es una incapacidad de relacionarse con los demás en sociedad, pero a partir de grupos pequeños. Me es más fácil relacionarme desde un escenario y con un gran auditorio que no en una cena con cuatro personas". En cualquier caso, se le echó de menos en los 20 años polacos. Pocos días después de su ausencia concede una entrevista a El Periódico para recordar la enfermedad mental que padece y que explicó en el libro Digue'm boig.

ROGER DE GRÀCIA PLATÓ 003
Roger en El Nacional, foto Montse Giralt

Roiger de Gràcia relata a los 51 años cómo esta enfermedad que arrastra diagnosticada desde hace más de 20 años le provocó pensamientos suicidas y cómo no se atrevió para no hundir a su madre. O incluso cómo intentó tapar su fobia con una adicción al sexo y a sentirse amado: "Tengo tendencia a la nostalgia y la tristeza, pero eso también hace que me vea obligado cada día a levantarme y decir 'venga ya'. Cada día que me levanto doy un grito a la almohada y digo 'hoy no podré'. Esto me obliga a buscar soluciones. En una crisis no quise suicidarme para no perjudicar a mi madre. No no quería ser el agente activo de mi desaparición, quería que fuera accidental. La única manera era hacer estallar el corazón, es lo que se me ocurrió. No funcionó y al ver eso y cómo se pusieron mi padre y mi madre me ayudó a entrar en el mundo de la consulta terapéutica". No da más detalles pero queda claro el drama familiar y personal.

ROGER DE GRÀCIA PLATÓ / Foto: Montse Giralt
Roger de Gràcia / Foto: Montse Giralt

Roger de Gràcia: "En la problemática sufrí una adicción al sexo, o más bien a ser amado... es aquello de usar el cuerpo de alguna manera para tapar lo que pasa en la cabeza de alguna manera. Necesitas hacer callar la cabeza. Que es una adicción lo ves con el tiempo: ahora no lo necesito tanto porque mi cabeza no habla tanto porque he aprendido técnicas de control y de evitar cosas que hacen que mi cabeza hable tanto. Ya no voy a situaciones que me provocarán estrés, hago deporte, hablo conmigo mismo y me calmo". Contra la enfermedad mental evitar situaciones estresantes. Por lo que sea no fue a los 20 años de Polonia. Roger de Gràcia ha dejado la CCMA donde hasta hace poco era una estrella tanto de Tv3 como de Catalunya Ràdio. Lo último que presentó fue el pódcast Tenim paraula sobre lengua catalana. Ahora forma parte del equipo del programa de fin de semana de Onda Cero de Julia Otero, con quien trabajó en La columna de TV3. Rueda el mundo y vuelve al born.