Solo queda un partido de la fase regular de la Liga Endesa de baloncesto. Un Barça-Valencia en el Palau Blaugrana, que se disputa esta tarde, y que será importante para definir el cuadro de eliminatorias entre los 8 primeros clasificados. En cuanto al resto de equipos, ya pueden irse de vacaciones con la satisfacción de saber que jugarán una temporada más en el máximo nivel español, con la excepción de los dos descendidos, Granada y Gran Canaria. Entre los que pueden estar orgullosos de la temporada que han hecho, el Bàsquet Girona. De la mano de Moncho Fernández, los gerundenses acaban la Liga en una meritoria 12º plaza, después de ganar a otro equipo catalán, la Penya, en el último partido de la temporada, el viernes pasado en Fontajau.

Después de la victoria, brillante colofón a la temporada, los parlamentos y agradecimientos por parte de técnicos y jugadores. Y en este sentido, merecen un punto y aparte las palabras de su técnico. Un Moncho Fernández brillante como entrenador y brillante como persona. Un ejemplo de integración, de amor por el lugar que te recibe con los brazos abiertos, de agradecimiento a la gente que te acoge cuando acabas de llegar. Como ya hizo su homólogo en el Girona de fútbol, el vallecano Míchel, el entrenador del Bàsquet Girona también ha querido integrarse desde buen comienzo desde que llegó a Girona. Empezando por la firme voluntad de aprender a hablar y expresarse tanto como pueda en catalán. Desde que llegó a Catalunya, este técnico nacido en Santiago de Compostela lo tenía claro:

Ahora, pasado el tiempo, la voluntad de aprender catalán y de mostrarse agradecido, orgulloso y feliz en Girona, no ha hecho más que crecer. Tal como ha destacado el gran Marc Mundet, uno de los periodistas catalanes que más saben de baloncesto en nuestro país, Moncho Fernández ha dicho que "Hablar en catalán es mi manera de dar las gracias al país que me ha acogido, me ha dado respeto y calidez. Soy muy feliz en Girona":

Unas palabras sinceras, que nos han emocionado a los catalanes ("El respeto se lo debemos nosotros, gracias, Moncho Fernández, por ser como eres", "¡Por muchos años puedas estar en esta bonita Tierra catalana!", "Joder, la suerte que tienen los equipos gerundenses con sus entrenadores, gracias Moncho eres un tipo cojonudo y un gran entrenador de baloncesto", "Una persona inteligente que se adapta y respeta el lugar donde va"...). Pero como siempre que alguien alza la voz y defiende el catalán, como siempre que alguien de fuera dice que se siente orgulloso de haber aprendido catalán, hay algunos hiperventilados catalanófobos que empiezan a echar espuma y bilis por la boca. Insultos y catalanofobia al canto al oír a Fernández:

Celebramos su amor por el catalán, por Catalunya y por Girona. Y más, sabiendo que con sus palabras en catalán muchos hiperventilados de las españas se ponen tan nerviosos. Moncho Fernández, maravilloso.