En el caso de la (supuesta) rehabilitación de Iñaki Urdangarin hay algo de miope, extraño, impúdico y un poco indecente. Se confunde la rehabilitación con la barra. Iñaki Urdangarin ha hecho lo mínimo que se le exigía: que cumpliera su condena. Habría podido hacer algo mejor: destapar la trama corrupta de su suegro Juan Carlos, pero incluso ahora que se sabe todo, protege al emérito porque sabe que es quien paga los 5000 euros mensuales de pensión de divorcio que formalmente le abona su exesposa, la infanta Cristina. A cambio de un contrato de confidencialidad que le impide decir nada de la Casa Real. Otra cosa que Iñaki podría haber hecho era imitar al suegro no solo haciendo negocios corruptos sino en pedir perdón. Pero el cuñado de Felipe VI se ha negado a pronunciar "Lo siento, me he equivocado, no volverá a ocurrir".
En todas las entrevistas y en su libro, Iñaki se ha autoindultado, ha considerado su condena de prisión un "criterio erróneo" de todos los jueces que lo han condenado: desde el instructor José Castro a las tres juezas de la Audiencia de Palma y a la Sala Penal del Tribunal Supremo. Todos lo consideran culpable de corrupción. Si el exduque de Palma va diciendo que es inocente y que no ha delinquido nunca, la sensación es que la prisión en lugar de rehabilitarlo lo ha ratificado: lo que hizo con Nóos está bien hecho y uno puede volver a hacerlo con Bevolutive, la empresa de coach, asesoramiento a empresas, particulares y administraciones. Quien quiera que lo contrate para asesoramiento de "Cómo gestionar el éxito". ¿Qué éxito? El suyo. Acaba de venderlo en una clase magistral conjunta con un crack del Barça de baloncesto, Ferran Martínez, socio suyo en Bevolutive. Dos ex del Palau Blaugrana, titulan "Dos trayectorias extraordinarias, dos caminos opuestos. Gestionar el éxito". Se hizo el viernes a las 5 de la tarde en el Club de Tenis Badalona.
Un club de tenis quiere aprender a gestionar el éxito a la manera de Iñaki Urdangarin, de quien dicen tiene una trayectoria extraordinaria, un adjetivo lo suficientemente impreciso para que valga para todo el mundo: Felipe VI, Al Capone o Pablo Escobar. Sí, son trayectorias poco ordinarias. La prisión rehabilita, pero no es el lápiz de Men in black para imponer el olvido, la amnesia a toda Badalona. Laura Fa, de Badalona, escribe en El Periódico: "Iñaki Urdangarin ha viajado a Barcelona para dar una de sus primeras charlas como 'coach' en el Club de Tenis de Badalona. La charla tuvo algunas referencias a su vida personal y su relación con la infanta Cristina. Durante el evento estuvo acompañado por Ainhoa Armentia, que se hizo fotos con algunas personas del público. Además, hicieron una salida en bicicleta por la zona del Montseny durante el fin de semana". Viernes en el tenis Badalona y sábado en bici por el Montseny con la amante con quien engañó a la infanta después de salir de una prisión de mujeres por corrupto. Gestionar el éxito, este éxito.
