Dabiz Muñoz y Cristina Pedroche han nacido en un barrio muy humilde, Vallecas, y nunca se han escondido de sus orígenes. Siempre han sido muy campechanos. Pero desde que han formado una familia y se han hecho tan mediáticos han querido cambiarse de vivienda para una mayor intimidad. El chef y la presentadora iniciaron su relación en el barrio de Legazpi, allí vivían en un piso con otros vecinos y piscina comunitaria, a la que la colaboradora bajaba en alguna ocasión para tomar el sol y bañarse. Sin embargo, cuando pensaron que formarían una familia se mudaron a una vivienda que parece que se les ha quedado pequeña porque el pasado verano se mudaron a una más grande, y pasaron de tres a cuatro. Y es que en la primera casa de La Finca estaban de alquiler, 9.000 euros al mes, y ahora han decidido comprarse una ellos.

Dabiz Muñoz i Cristina Pedroche en un restaurant Instagram

Debido a las obras en la vivienda y a la situación de Pedroche, en aquella época estaba embarazada de Isai, vivieron separados un tiempo. Él en un hotel y ella buscó el calor del hogar en casa de sus padres. Debido a esta situación los medios de comunicación pensaron que se divorciaban, pero todo lo contrario. Han construido un nuevo hogar y están planeando pasar por la iglesia para formalizar su relación, ya que la primera vez fue por el juzgado y en casa.

Anteriormente vivían en la conocida urbanización de los famosos, La Finca, pero ahora han decidido instalarse al noroeste de Madrid. Aunque no han enseñado su casa se pueden ver algunos pequeños detalles en las publicaciones de Cristina Pedroche en las redes sociales, siempre muy activa.

Cristina Pedroche y Dabiz Muñoz dan el paso de comprarse una casa al noroeste de Madrid, mayor intimidad 

Donde más tiempo pasa Cristina Pedroche es en el gimnasio, su parte favorita de la casa. Es un espacio amplio y muy luminoso debido a sus grandes ventanales y puertas con acceso a un amplio jardín. Además, la estancia cuenta con paredes forradas de madera y armarios empotrados, creando un espacio amplio pero con capacidad de almacenamiento hasta el techo. Es un espacio abierto con suelo de microcemento y los techos panelados con madera.

En el exterior cuenta con un amplio jardín y una piscina. De momento no ha podido utilizarla porque llegaron a finales de agosto y entre la mudanza y el embarazo fue misión imposible. Allí aprenderán a nadar sus dos hijos, Laia e Isai Pedroche Muñoz. Las paredes están recubiertas de piedra.