Los catalanes acostumbran a decir que "Catalunya no tiene rey" por la animadversión, recíproca, entre la dinastía de los Borbones y Catalunya. En la actualidad, las relaciones oficiales de la Generalitat y la Corona están restablecidas tras años de gobiernos independentistas, pero hay todavía zonas del territorio, en Girona, donde la Casa Real no puede ir. Por ejemplo, los premios Princesa de Girona hace años que se entregan en localidades como Barcelona o Lloret de Mar porque ni los reyes ni sus hijas son bienvenidos en Girona. Pero hay otras monarquías que merecen respeto en Catalunya, como la de los Windsor. El rey de Inglaterra Carlos III acaba de hacer un reconocimiento público a la valentía de un pueblo catalán, Arbúcies en la comarca de la Selva. Y le ha entregado la Medalla del Imperio Británico, como recoge el Consell Comarcal de la Selva, presidido por el alcalde de Tossa de Mar, Martí Pujals, de Junts.
El alcalde de Arbúcies, Pere Garriga, recibió en nombre del pueblo la Medalla del Imperio Británico. Un acto en reconocimiento al pueblo de Arbúcies por conservar y preservar la memoria de las víctimas del accidente aéreo que ocurrió en el Montseny el 3 de julio de 1970, hace 56 años. Coincidiendo con la efeméride, el Reino Unido ha entregado la distinción en un acto que también ha contado con una ofrenda floral en el cementerio municipal, donde hay un monumento conmemorativo con el nombre de las víctimas que perdieron la vida en la cima de Les Agudes. Se trata del accidente aéreo más importante de Catalunya en toda la historia. Murieron 122 personas.
El 3 de julio de 1970, un avión de la compañía Dan-Air salió del aeropuerto de Manchester con destino a Barcelona. Por retrasos en París, la aeronave se tuvo que desviar de la ruta prevista y se estrelló contra los hayedos de la falda noreste de la cima de Les Agudes, que aquella tarde se encontraba muy nublado. Los ciudadanos de Arbúcies no dudaron en salir de casa para socorrer a los 122 pasajeros del avión. No pudieron hacer nada, todos muertos, pero les dieron sepultura en el cementerio local en la fosa común, que, según recuerda Vanitatis, recibe visitas periódicas de familiares de los muertos. Un acto de valentía del pueblo catalán que ahora recuerda y honra el rey de Inglaterra. La Medalla se otorga a título personal y por eso la ha recibido el actual alcalde en representación de todas las generaciones de vecinos. Se planteó para el 50.º aniversario del accidente, pero ha ido sufriendo retrasos hasta 56 años después del accidente aéreo más mortal de Catalunya.
