Albert Om es de los mejores comunicadores que tenemos en este país. Tanto cuando presenta programas como cuando colabora en ellos. Actualmente, lo podemos disfrutar con sus opiniones en diferentes medios escritos, o charlando con Joan Maria Pou en un podcast sensacional, Què t'ha passat?, o colaborando con Xavier Graset en La Selva, donde muestra objetos curiosísimos que tiene en el desván de su casa, o con Ricard Ustrell en El matí de Catalunya Ràdio, donde a menudo pasean por el barrio, o en el estudio, y va comentando diferentes cosas que le han llamado la atención, y que solo alguien como él puede analizar como él lo hace.

Ricard Ustrell y Albert Om Catalunya Ràdio

Este miércoles han tenido una conversación sensacional y muy peculiar hablando de la muerte. Coincidiendo que este viernes hará diez años del fallecimiento de un genio, uno de los tipos más inteligentes e irónicos que hemos tenido en Catalunya, el gran Carles Flavià, Albert nos ha introducido en el sorprendente mundo de las esquelas, los textos que aparecen en los periódicos (cada vez menos), notificando la muerte de alguien. Om, que tuvo a Flavià de colaborador en El Club, recuerda cómo el día que murió, salió una esquela suya en los periódicos que decía: "Capri, c'est fini. A mis 70 años no tengo que preocuparme por el futuro, ni residencias, ni carrito aplastado por un peruano... Mi futuro inmediato es Sancho Dávila". A raíz de estas palabras, analizan otras esquelas, y la costumbre de mucha gente de mirar la edad de los difuntos.

Carles Flavià

Normalmente, las esquelas las publican los familiares, pero a veces, es el mismo finado quien la deja escrita y pagada. Y qué me decís de las esquelas donde salen muchísimos nombres, de hijos, nietos, bisnietos, cuñados, sobrinos, parejas y todo el árbol genealógico. Om alucina, por ejemplo, con una esquela donde aparecen "¡54 nombres!". Lo mejor, sin embargo, cuando recuerda esquelas pasadas, una de Santa Cruz de Tenerife del año 2022, de Ana María Arbelo, que sus familiares, ¿saben qué mensaje pusieron?... "Tanto hijo de puta vivo y se muere nuestra madre". Insuperable. Lo que piensa mucha gente. O una del ABC de Sevilla del 2017, anunciando la muerte de José María Fernández, de 53 años, con la familia convocando a todo el mundo a una iglesia de Sevilla, ¿y cómo acaba la esquela?: "Él, seguramente, estará en el bar de enfrente". La rima que no falte. También hay quien hace peticiones expresamente en su esquela, como un hombre de 58 años, Joan Gómez Vilardell: "Por deseo expreso del finado, se ruega a los miembros del Partido de los Socialistas de Premià de Mar, que se abstengan de ir". O Carme Sala Franca, hace unos 20 años, la esquela la puso una hermana: "Todos mis hermanos han muerto, haremos una misa", pero acababa diciendo: "A la pareja Uberno Boneta, si es que no se ha vuelto a separar, no se la espera". Falta la mejor de todas.

Albert Om - Foto: Sergi Alcazar

Según Albert, esta es la de Emilio Miró Paniello, fallecido en el año 2018, que dejó escrito y pagado, que dejó esta esquela: "Hijo de Pilar y Emilio. Ha dejado este mundo sin haber aportado nada de interés". Un Om que confiesa que "fui al funeral para saber quién era, éramos 21 personas, hablé con la familia, yo estaba en 'Islàndia' en RAC1".

¿Y él? ¿Ha pensado en su esquela? "La verdad es que no. Tengo repertorio para elegir. Capri siempre decía: 'Ya os lo decía yo, que no me encontraba bien'". Sea como fuere, esperemos que la esquela del maravilloso Albert Om la leamos de aquí muchos y muchos años.