Una de las secciones que más gustan en casa es aquella en la que Albert Om le muestra a Xavier Grasset en La Selva qué ha encontrado rebuscando por la buhardilla de su casa.

Albert Om y Xavier Grasst en 'La Selva' 3Cat
Albert Om y Xavier Grasset en 'La Selva' 3Cat

En el programa de este lunes, el de Taradell ha hecho una recopilación de aquellos objetos que ya forman parte del pasado con los que los restaurantes y bares se publicitaban. Pequeños objetos que ya forman parte de la nostalgia del sector de la restauración, que hoy en día serían muy difíciles o directamente, imposibles de ver sobre la mesa. Unos "souvenirs vintage" maravillosos. Por ejemplo, un potecito de madera de palillos de un hostal de su pueblo, con la curiosidad de que hay un número de teléfono de solo tres cifras, porque antes, recuerda, tenías que llamar a la centralita del pueblo y pedir con quién querías hablar, y ellos te conectaban. O un salero del 'Ristorante Chic', en Rapallo, en la costa italiana, en forma de casita de porcelana con los colores de la bandera italiana. O un cenicero de la mítica marisquería 'Botafumeiro' de Barcelona. O una cajita de cerillas de la 'Masia Bou' de Valls, para hacer un cigarrillo en la sobremesa después de una calçotada. Según el establecimiento, "el primer establecimiento divulgador de la famosa especialidad".

Albert Om muestra un palillo con publicidad 3Cat
Albert Om muestra unos palillos con publicidad 3Cat
Albert Om muestra un salero con publicidad 3Cat
Albert Om muestra un salero con publicidad 3Cat
Albert Om muestra un cenicero del mítico 'Botafumeiro' con publicidad 3Cat
Albert Om muestra un cenicero del mítico 'Botafumeiro' con publicidad 3Cat
Albert Om muestra unas cerillas con publicidad 3Cat
Albert Om muestra unas cerillas con publicidad 3Cat
Albert Om muestra unas cerillas con publicidad 3Cat2
Albert Om muestra unas cerillas con publicidad 3Cat

Estas cerillas del restaurante de Valls no son las únicas que conserva Albert en su desván. Ha sacado alguna más. Unas, con fotos de la comida que se podía comer en los restaurantes publicitados, otras, con un mapa para llegar al destino y encontrar el restaurante en cuestión. O una muy curiosa, "que me hace mucha gracia, porque es un recuerdo familiar. Esto es en París, en un cabaret, en el Lido. Supongo que esto te lo hacían pagar: te hacían la foto al empezar, y en el acto, te podías llevar esto, cuando salías". Una cajita de cerillas personalizada, con las fotos de los comensales. Unos comensales muy especiales para Albert, porque son sus padres, de cuando fueron a la capital francesa. Una imagen sensacional del señor Om y la señora Ferrer, padres de Albert, de jóvenes. Una imagen que permite constatar que Albert es clavado a su madre, guapísima: "Antes se iba arreglado a estos sitios", dice él.

Albert Om muestra unas cerillas con las caras de sus padres 3Cat
Albert Om muestra unas cerillas con las caras de sus padres 3Cat

Una imagen impagable, un recuerdo que es como un preciado tesoro. Unos padres de los cuales habló con emoción cuando después de acabar El convidat en TV3, se fue solo, unos meses, al pueblo de Aix-en-Provence, en la Provenza, en Francia, donde aprendió francés y escribió un libro: "Necesitaba borrarme del día a día. Pulsar el botón de pausa. Hacer un paréntesis, hacer excursiones al pasado. El libro es un homenaje a los padres", decía de 'El dia que vaig marxar'. Un hallazgo sensacional, el de las cerillas con las caras de sus padres. Emplazamos al bueno de Albert a seguir rebuscando en la buhardilla de casa y compartiendo con los espectadores de La Selva sus hallazgos.