Tras cumplirse un año del fallecimiento del duque de Edimburgo, el palacio de Buckingham organizó un servicio religioso en la Abadía de Westminster. A la misa fueron invitados miembros de las diferentes casas europeas, los reyes Felipe y Letizia, entre otros, pero los grandes ausentes fueron Meghan Markle y el príncipe Harry, quienes prefirieron quedarse en la comodidad de su mansión en Los Ángeles, antes que viajar al servicio en memoria del esposo de la reina Isabel II. No obstante, el hijo del Príncipe de Gales ya tiene fecha de llegada a los Países Bajos, donde viajará con un equipo de Netflix.

Funeral Felipe Edimburgo Reino Unido Isabel II / EFE

Funeral de Felipe de Edimburgo/ EFE

Los Duques de Sussex decidieron quedarse en Estados Unidos por su seguridad, ya que actualmente hay abierto un proceso legal para que se le permita pagar de su propio bolsillo una seguridad privada cuando acuda a Reino Unido, pues la Policía Nacional ya no les protege por no ser miembros de la Familia Real. Ni Harry, ni Meghan, ni los pequeños Archie y Lilibet viajaron a Londres. El deseo de Harry era viajar con la familia, pero no se sentía "seguro" haciéndolo bajo los acuerdos de seguridad actuales, según informó a través de un comunicado. Una muestra más de que, pese a los últimos acercamientos, su relación con Buckingham no pasa por su mejor momento.

La decisión de Meghan Markle y el príncipe Harry fue muy criticada. Uno de los primeros en salir al ataque fue Thomas Markle, padre de la duquesa de Sussex, quien ha calificado de “imperdonable” la decisión que tomaron de no viajar a Londres para estar presentes en un acto tan emotivo y solemne, al que acudieron todos los miembros de la familia real británica, así como destacados miembros de otras casas reales europeas. Thomas indicó que la opinión pública del país jamás olvidará semejante desplante. “Fue algo imperdonable. El pueblo británico no los perdonará y la verdad es que no debería. No sé por qué no vinieron, pero no hay excusas que valgan. Fue una bofetada en la cara de la reina y de todo el pueblo británico”, señaló el padre de la exactriz.

Pese a que no pudo viajar a Londres por razones de seguridad, el príncipe Harry ya tiene día y hora de aterrizaje en los Países Bajos para asistir a los Juegos Invictus, el próximo 16 de abril. La fundación Invictus Games ha estado estrechamente relacionada con el hijo menor de Lady Di desde su creación, en 2014. Él fue quien puso todo su empeño en que cada año se celebraran estos juegos, en los que participan heridos y veteranos de guerra. Un gran acontecimiento deportivo que, como los Juegos Olímpicos, dura varios días y se suelen recaudar muchos fondos para una fundación en la que Harry, desde sus inicios, y Meghan Markle, desde 2017, se han implicado al máximo.

Lady Di

Lady Di


Aunque la presencia del príncipe Harry lleva meses confirmada, la sorpresa ha llegado después de que el diario ‘The Mirror’ haya desvelado que Meghan Markle también va a volar hasta los Países Bajos, en la que va a ser su primera aparición en Europa desde que los duques de Sussex decidieran dejar a Reino Unido. La pareja, además, no viajará sola, sino que lo harán acompañados por un equipo de grabación de Netflix, que estará junto a ellos durante los seis días que dure la competición.