España presume de ser un país de turismo legendario. Cada año llegan millones de visitantes atraídos por su gastronomía, su historia y su clima privilegiado. Pero no todos los rincones responden con la misma calidez. El diario británico The Times ha puesto el foco en esta realidad: algunas ciudades parecen cansadas del turismo, mientras que otras aún conservan la hospitalidad intacta.
Entre las que no salen bien paradas está Barcelona. Para muchos, sigue siendo un destino imprescindible. Pero para otros, se ha convertido en un ejemplo claro de sobresaturación. Calles abarrotadas, alquileres turísticos disparados y una convivencia cada vez más difícil entre locales y visitantes. El informe señala que la capital catalana ya no transmite la misma bienvenida amable de otros tiempos.

Barcelona no está entre las mejores ciudades para los turistas
El periodista Paul Richardson, colaborador de The Times, ofrece una lista de siete destinos alternativos dentro de España. Sitios donde el turista puede disfrutar sin agobios y donde el visitante es recibido con los brazos abiertos.
La primera gran apuesta es Zaragoza. Richardson la describe como vibrante, histórica y al mismo tiempo moderna. Su casco medieval, la energía de El Tubo con sus tapas y vinos, o el imponente puente de Zaha Hadid sobre el Ebro, la convierten en la candidata ideal para quienes buscan una experiencia auténtica sin los inconvenientes de Barcelona.

Zaragoza, Jaén o Vitoria, entre las más recomendables
Después viene Jaén, presentada como “una Sevilla sin souvenirs”. Su catedral renacentista, los baños árabes y el ambiente tranquilo de sus calles encaladas muestran un destino que conserva su identidad local sin las aglomeraciones del turismo masivo.
El tercer lugar lo ocupa Vitoria-Gasteiz. Conocida por ser una capital verde y pausada, se ha ganado una fama creciente por su cultura de pintxos. Además, está a las puertas de la Rioja Alavesa, región vinícola que muchos llaman la Toscana española.
En la lista también aparece Cantabria, con su mezcla de picos montañosos, playas salvajes y pueblos cargados de tradición. O La Palma, en Canarias, perfecta para senderismo y astroturismo, con rincones pintorescos como Garafía o Tazacorte.
El artículo se detiene también en Murcia, que según el medio británico apenas muestra “síntomas de agotamiento turístico”. Sus mercados, sus jardines y la calma de sus calles la convierten en un destino hospitalario y accesible. Finalmente, se menciona Guadalajara, con pueblos escondidos en la sierra, como Campillo de Ranas o Majaelrayo, todavía lejos del radar de las masas.