Miki Esparbé es uno de los actores catalanes más indispensables del cine y la televisión actuales. Él, Quim Gutiérrez o Carlos Cuevas son unos intérpretes que, además de enamorarnos con su personalidad y su sonrisa, tienen un talento descomunal delante de cámaras. En su caso, un talento que lleva ya mucho tiempo demostrando en series o películas. El de Manresa puede lucir orgulloso su currículum, que incluye, por ejemplo, Frontera, Wolfgang, Malnazidos, Las distancias, Cuerpo de élite, Barcelona noche de verano, Anatomía de un instante, Smiley, La chica de nieve, Reyes de la noche, El crac, Brigada Costa del Sol y muchas otras. Quedémonos con la serie de Oriol Paulo El inocente, en Netflix, que contaba, además de Miki, con Mario Casas, Aura Garrido o José Coronado en el reparto.

Miki Esparbé en 'El inocente'
Miki Esparbé en 'El inocente'

En ella, Esparbé hacía el papel de un proxeneta, "seguramente el personaje más malvado que me han ofrecido nunca". Un proxeneta "con full proxeneta look: trajes vistosos, bien de pulseras, anillos, pelo para atrás, bien de tatoos, esto es importante. Una calavera gigante en la mano, una serpiente, y aquí (en el cuello), unos cuchillos y un tigre guapísimo muy grande". Palabras que ha dicho en uno de los mejores podcasts que se hacen y deshacen hoy por hoy, La Ruina, con Ignasi Taltavull y Tomàs Fuentes, donde los invitados confiesan momentos ruinosos. Normalmente, los tatuajes se los quitaba la maquilladora con un producto especial, pero tenía que coger rápidamente el AVE en la estación de Sants hacia Madrid. Situémonos en el año 2020, en el mes de febrero, antes de que la pandemia estallara o llegara a nuestro país, y pasara lo que pasara. Miki, muy solicitado, estaba ensayando una obra de teatro en Madrid y rodando la mencionada serie en Barcelona. Por lo tanto, como él mismo decía, "vivía en el AVE"

Miki Esparbé, con Ignasi Taltavull y Tomàs Fuentes en 'La Ruina'2
Miki Esparbé, con Ignasi Taltavull y Tomàs Fuentes en 'La Ruina'

"Entro en Sants y la gente me miraba fuerte, nunca lo había experimentado. Caí en la cuenta de que había un efecto tatoo... Los tatoos dan estatus", reflexiona. Sube al vagón del tren y se cruza "con un grupo de gente guapa, de esos que dan rabia de tanta belleza junta. Y se me quedan mirando, sonrisitas, un poco ruborizados". Él, a pesar de tener pareja, estaba como intrigado por las miradas que recibía. Y él, "con el ego que se me está hinchando", con las miradas que no paraban en todo el trayecto. Llegan a la estación de Atocha, en Madrid. Y seguían mirándolo fijamente, "y yo, uau, estaba ya en tercero de Brad Pitt, a topísimo. Estoy a punto de bajar y cruzo la última mirada con ese grupo...".

Miki Esparbé, con Ignasi Taltavull y Tomàs Fuentes en 'La Ruina'
Miki Esparbé, con Ignasi Taltavull y Tomàs Fuentes en 'La Ruina'

A la hora de bajar del tren, sin embargo, también se fijó en que aparte del grupo de chicos y chicas guapos y guapas, había un espejo. Y se vio reflejado en él... Y lo entendió todo: "Me percaté de que del roce del cuello, se me había desconfigurado todo lo que sería el tigre lateral, convirtiéndose ahora en una especie de rata abierta en canal, que no tenía ningún sentido. Me pasé todo un viaje de AVE pensando que era el nuevo Jacob Elordi de Hacendado, y en realidad, el grupo estaría pensando: 'Pobre petao, que sale de su casa con 27 calcomanías de Matutano para que alguien le preste atención. Me quise morir, me quise morir":

Miki Esparbé, maravilloso. Con tatuajes o sin.