Año 2026. Parece mentira, pero a estas alturas de la película, todavía hay quien debe pensar que vivimos en épocas del dictador, el aguilucho (como el monolito que hay en Tortosa), o en los primeros años del post franquismo (si es que alguna vez ha dejado de existir), y todavía va por la vida repitiendo aquel mantra repugnante de "Habla en castellano, que estamos en España". Hay muchos que todavía hoy en día, se atragantan de rencor pronunciando esta frase como si escupieran espuma por la boca (ojalá se atragantaran de verdad) cuando oyen a alguien hablar en catalán. Le pasó hace poco a la maravillosa actriz y escritora Estel Solé. Y no es la primera vez que le pasa. ¿Con quién? Con un taxista. "Había reservado un taxi. Como no llegaba, le llamo... 'Ya le he dicho a tu madre que me habléis en castellano', me dice. Pegué 4 gritos y cerré con: servicio canceladoA tomar por culo el facha. Menos simpatía sumisa y más mala leche cuando atacan nuestros derechos".

Estel Solé TV3

Nos encanta Estel porque cuando habla, se deja estar de hipérboles y va de cara a barraca. Y si tiene que mandar a un catalanófobo a hacer puñetas, lo hace sin morderse la lengua. Ahora, quien ha compartido con sus seguidores que también a él le han dicho la frase abyecta recientemente de habla en castellano, que estamos en España, es un colega de profesión, otro actor espléndido, que nos enamoró cuando lo descubrimos como uno de los alumnos peripatéticos de Francesc Orella en la serie Merlí, Marcos Franz.

Marcos Franz Instagram
Merlí y los 'peripatéticos' / TV3

Explica Marcos en TikTok que "hay gente enfadada porque he subido vídeos en catalán. Han aparecido comentarios como 'habla en español', 'hazlo en castellano'". El actor se dirige a toda esta gente diciendo que "yo soy catalán y tengo la suerte de poder hablar dos idiomas. Cuando hago una entrevista, proyecto o colaboración, la hago en el idioma que tiene sentido en ese contexto. Si el contexto es en catalán, lo hago en catalán con total normalidad. Porque no veo el problema", y recuerda que las críticas las ha recibido, por ejemplo, por un vídeo de la Fundació Bofill, "que trabaja temas de educación aquí, en Catalunya" o una "entrevista con Radiofònics, que también era en catalán". Un Marcos que a menudo hace cosas en castellano, pero que ni de broma hará en castellano algo que él cree que tiene que hacer en catalán, y menos, si le dicen que así "se viralizará más y te conviene más. No voy a vivir pendiente de si a alguien le molesta o incomoda escuchar otro idioma".

Un Marcos que "no veo los idiomas como una guerra, lo veo como una riqueza. Entiendo perfectamente que si no hablas catalán, te pueda costar seguir un vídeo. Pero una cosa es que algo te cueste, y otra muy distinta es que te moleste porque no esté pensado para tí".

Impecable.