Hace dos años, en la tercera edición de Eufòria, el talent musical de los viernes por la noche en TV3, los catalanes nos enamoramos de un concursante de Artesa que nos robó el corazón con su voz, su presencia magnética sobre el escenario, su talento y su fuerza: Lluís. Hizo de todo, y todo lo hizo bien. Interpretó canciones de todo tipo: Txarango, The Tyets, Justin Bieber, Rolling Stones, Bradley Cooper y Lady Gaga, Keane, Lax'n' Busto o Myley Cyrus. Pero si una actuación permanece en el recuerdo de los espectadores catalanes, si hubo un día que nos dejó a todos con la boca abierta, los ojos como platos y haciéndonos pensar a todos que aquel día empezó a proclamarse ganador del programa, fue esta: la noche que se puso en la piel de Benson Boone para regalarnos este Beautiful things absolutamente escandaloso:

Una versión maravillosa y muy beautiful... Lo que no lo fue tanto fue un día que pasó justo antes de entrar en Eufòria, y que ha compartido en un pódcast muy recomendable, La ronda perversa, con David Balaguer. Justo después del paso de Mariona Escoda, otra eufórica (de hecho, la primera ganadora de la primera edición), le ha tocado el turno a Lluís y mojarse, hacer confesiones jugosas, siempre con su característica sonrisa, mirándose al espejo y reconociendo que a veces, las cosas no salen como uno se imagina... también en el tema sexual. Explica que él estaba entonces "solterísimo" y de viaje por Brasil, pasando un día en un hostal que tenía un jardín. Desayunando, vio a una chica que le gustó: "Yo estaba con la autoestima muy alta, muy confiado. Fui y le dije: 'Me pareces muy atractiva. Me marcho mañana... ¿Quieres que hagamos algo?'".

Evidentemente, por algo no quería decir mirar la puesta de sol, sino hacer una caidita de Roma en la habitación. "Dijo que sí, fuimos a mi habitación y fue... el peor polvo de mi vida, mi peor actuación, fatal". ¿Por qué? "Empezamos 'al lío' y a mí no se me levantó. Hicimos la clásica de sentarse, de no pasa nada... A los diez minutos, la cosa coge más confianza y venga va, volvamos... Lo volvimos a intentar, y en ese momento, sí. Empezó la fiesta y fueron los mejores... 20 segundos de su vida, seguro".

Como dicen en el pódcast, Lluís "No bailó mucha samba, que digamos, en Brasil...". Un Lluís que también se ha abierto para confesar "una cosa que no he explicado nunca delante de cámaras". Él pasó una lesión vocal, "fui al logopeda, pero era evidente que me tenían que operar. A las 11 de la mañana ya se me acababa la voz. Mariona me invitó a un concierto en Lleida, y cuando vi que era tan guay, la gente lo aclamaba, me presenté a 'Eufòria 2'. Pero la lesión era tan chunga que me dijeron que no, y dije al quirófano. La recuperación tenían que ser tres meses y tardó un año". Y después, Eufòria 3, ganó... y actuó en Lleida, haciendo sold out e invitando a Mariona, como tiempo atrás pasó al revés.

Celebramos que Lluís se recuperara del problema en la voz... Por lo que pasó en Brasil, que no se preocupe. Que 20 segundos, si fueron muy intensos, ya está bien. Que a veces hay canciones que se hacen larguísimas.