Joel Joan es un genio. Uno de los creadores más descomunales que tenemos en nuestra casa, autor de obras maestras televisivas como Plats bruts, Porca misèria o El crac, el actor y director, y expresidente de la Academia del Cine Catalán, no lo vimos hace unos días en la gala de los Premios Gaudí, a los que criticó que films muy exitosos como su Escape room no recibieran ninguna nominación, pero sí lo veremos en el Teatre Romea del 24 de febrero al 22 de marzo haciendo Vània, un monólogo dirigido por Nelson Valente que hace aterrizar el clásico de Chéjov en el siglo XXI, donde Joan interpreta 8 personajes diferentes sobre el escenario. A raíz de esta obra, ha mantenido una charla deliciosa en la sección imprescindible de 'L'Eclipsi' en El Suplement de Roger Escapa en Catalunya Ràdio, donde los invitados hablan de sus noches y de todo lo que salga en la conversación.

Han hablado de la obra, que, como decíamos, es interpretada solo por Joel, al ser un monólogo. Escapa, astuto, le suelta un "aquí solo te puedes enfadar contigo mismo", sabiendo la fama que tiene Joel Joan de enfadarse en muchas ocasiones. El actor y director ríe, "qué cabrón... y no veas las rabietas que tengo conmigo mismo, tío". Siguen incidiendo en si "¿crees que es fácil trabajar contigo?", y él argumenta que "soy muy trabajador, eso sí que lo tengo, los auténticos placeres en la vida son los que te cuestan". Comentando todas las genialidades que ha parido en televisión o teatro, le preguntan si "de alguna manera sientes que mereces un poco más el respeto del oficio"... Y él responde que "no, no no... Es que yo no sé qué merezco, en todo caso sé lo que tengo. A mí no me debe nadie nada, faltaría más". Joan, que tiene 55 años, "no mitifico los 20 años, no tiraría ni un segundo atrás mi vida".

¿Por qué cree que no le llaman más, con todo lo que ha hecho? "El director que llevo dentro saca lo peor de mí. Yo puedo decidir bastante qué puedo hacer y qué hago y cuándo y es un lujo enorme. No estoy en la pelea de actores 'al uso'". ¿Una noche memorable de su vida que le haya marcado? "Muchas. La mejor noche siempre es la última. Muy divertidas, dramáticas, de todo... De joven me lo he pasado muy bien de noche. Siempre me ha gustado mucho bailar". Lo que no sabemos es si le ha gustado una de las triunfadoras de los Gaudí, que ahora irá a la gala de los Oscars, Sirat, de Oliver Laxe: "Todavía no la he visto, no he hecho los deberes". Muy interesante cuando hablan del concepto "superestrella en Cataluña", dos conceptos que "no ligan", dice Escapa, que cuando Joel habla de Úrsula Corberó, apunta que "sí, pero la carrera la ha hecho en castellano y tiene un mercado internacional"...

"Desde Cataluña no vas a ningún sitio. España es la plataforma. Yo quería ser una superestrella, pero la cosa no acabó de cuajar", dice con su habitual sarcasmo. Escapa le dice, astuto, que "quizás no eres el prototipo que gusta más en España, Joel. Si lo que querías era abrir mercado allí (en España), quizás ha habido algunas declaraciones públicas que no acabaron de convencer a la meseta"... "Sin duda, pero también trae problemas aquí, ¿eh? Aquí lo que queremos son los actores 'blancos', ¿sabes? Actores que no se signifiquen, que no incomoden y que siempre hablen de lo que toca, pero si de repente te ven pensar un poco o que sales de la norma o que dices cosas que no están bien vistas o no es el mainstream, sí que te puedes encontrar que se te haga el vacío". Y una última reflexión maravillosa: "Como catalán, cornudo, pagar la bebida y se nos mean en la cara y dicen que llueve".