La semana más peligrosa para la Familia Real va avanzando: el jefe de los espías tiene que comparecer en el Congreso de los diputados sobre el asunto Corinna el miércoles y el jueves el comisario Villarejo, que filtró las conversaciones que acusan al rey Juan Carlos de delincuente, declara en la Audiencia Nacional. El juez ya ha pedido a El español las cintas de las conversaciones que publicó porentregas. Hay nervios en Zarzuela. Felipe contiene la respiración para controlar los daños en la Corona pero Juan Carlos teme por su libertad. Los cronistas se apresuran a destapar más intríngulis de la familia y la última exclusiva le corresponde a Pilar Eyre. La cronista catalana revela a Lecturas que el inicio de la crisis, el feo de Letizia contra Sofía en la misa de Pascua, intentaron taparlo los reyes eméritos. Pero la estrategia la diseñaron a través de sus secretarias ya que los reyes eméritos no se hablan desde hace años.

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Eyre escribe:"La estrategia se diseñó por medio de las secretarías de doña Sofía y su marido. No tuvieron que hablarse, algo que no hacen en privado desde tiempo inmemorial". Los dos eméritos pactaron que en el hospital donde Juan Carlos se operaba las dos reinas fingirían una reconciliación: "Más valía intentar un arreglo 'pour la galerie' con el posado en lasopuertas de la clínica donde lo operaron. ¡Está por saber si dicha intervención no se adelantó para propiciar esa puesta en escena!". Hasta dónde llegaría el cinismo de los Borbones que son capaces de hacer operar al monarca para poder avanzar la escena de suegra y nuera amigas de cara a la galería.

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Sigue la hipocresía, ahora que sabemos que Juan Carlos y Sofía se detestan hasta el punto de no dirigirse la palabra: "Si doña Sofía ha perdonado en su caso no es por generosidad de espíritu, sino porque ha sido partícipe de sus negocios". Los reyes eran pobres antes de reinar y Sofía habría cobrado parte de las comisiones multimillonarias de Juan Carlos, por el AVE en la Meca o por los barriles de petróleo saudí. Juan Carlos compraba el silencio de su mujer y le tapaba la boca con dinero.

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Como en una película de El padrino, los reyes son creyentes, van a misa y hacen la señal de la cruz juntos, porque están juntos en todo el pitote. Corrupción, pactos prematrimoniales, odios conyugales, comisiones ilegales, amantes por despecho, hijos que hacen que no se enteran de nada y unos súbditos que se lo tragan. Hasta que se lo dejen de tragar.