Letizia ha tenido un comienzo de 2026 movido. Muchos actos en su agenda real. Por ejemplo, asistir con su marido Felipe y su hija Leonor al desfile por la Pascua Militar el día de reyes, y por la tarde de la misma jornada, yendo a casa de su padre, donde también estaba su hermana Telma, para comer el tradicional Roscón de Reyes. Y dos días después, el jueves, presidiendo la entrega de los Premios Internacionales de Periodismo del diario El Mundo, donde coincidió con una persona que no le venía demasiado bien reencontrarse: su excuñado Jaime de Marichalar, exmarido de su cuñada, la infanta Elena. Un encuentro que no le vino demasiado bien, y es que aunque "su relación nunca ha sido mala, se ha tratado de un reencuentro de lo más incómodo debido a la situación actual de la Familia Real española", decían en Lecturas. 

Letizia, con Felipe y Leonor el día de Reyes GTRES
Jaime de Marichalar, en el acto donde coincidió con Letizia GTRES
Letizia, en el acto donde coincidió con Jaime de Marichalar GTRES

"No ha habido imágenes de ellos dos juntos, ni siquiera han interactuado, pero la tensión se palpaba en el ambiente", referían a Europa Press. Una tensión que sí se ha visto claramente en la salida del acto, especialmente por parte del exduque de Lugo. A la salida, los periodistas, le han preguntado al exmarido de la infanta Elena por el encuentro con su excuñada Letizia. Y Marichalar, con cara de pocos amigos, ha demostrado que no estaba para poner buena cara. De hecho, ha estallado y ha respondido muy malhumorado: "¿Me quieres dejar tranquilo? Por favor, no me persigas, no voy a decir nada, adiós". Mucho más afable ha sido Letizia a la salida de la entrega de premios. Ante una multitud detrás de la valla, justo cuando iba a subir al coche oficial, y rodeada de guardaespaldas visiblemente nerviosos, ha pasado de protocolos y se ha dirigido al público para ir saludando a todo quisqui, ante las caras inquietas de los agentes de seguridad.

Letizia, saludando al público, con los guardaespaldas de los nervios X
Letizia, saludando al público, con los guardaespaldas de los nervios X

Así, mientras una sonriente Letizia no se lo ha pensado dos veces y se acercaba a las personas que la aplaudían y le alargaban la mano para tocarla y saludarla, se van oyendo los nervios de los guardaespaldas: "Veniros para acá", "Poneos un poquito para alante, por favor, para que pueda saludaros", "Vamos p'allá, van pa'l otro lao", "¡aguanta aquí!", "¡No, no, no, todos aquí!":

Menos mal que Jaime de Marichalar ya se había ido de allí, o la cosa se hubiera complicado aún más.