Letizia sabe, desde que entró en la familia de los Borbones, que no lo tendría fácil. La asturiana, desde que se enamoró del príncipe Felipe y entró en Zarzuela, ha tenido que luchar contra viento y marea contra la propia familia de su marido, especialmente contra un suegro con quien no se soportan (solo hay que recordar las palabras del emérito a raíz de su libro de memorias, Reconciliación, hablando de "discrepancias personales. Le repetí una y otra vez: ‘La puerta de mi despacho estará siempre abierta para ti, ven cuando quieras’. Pero nunca vino”), pero también contra sus cuñadas, unas infantas Elena y Cristina que tampoco es que sean precisamente sus mejores amiguis. La actual reina, sin embargo, a base de carácter, ha conseguido desplazar al resto de la familia real y tener, por ejemplo, a Juan Carlos bien lejos, en Abu Dabi, y sin molestar ni ver a sus hijas Leonor y Sofía. Letizia ha sido mucha Letizia, y desde un principio, cuando llegó a la familia, aunque le pitaban los oídos de las críticas que recibía por parte de los Borbones o de la vieja guardia monárquica de toda la vida que siempre ha habido en España.

Letícia, de joven GTRES
Juan Carlos y Letizia / EFE

Una Letizia que no las tenía todas consigo cuando entró en palacio. La revista Lecturas recuerda este martes que "la reina Letizia no ha tenido fácil entrar en la Casa Real, sobre todo por ser el primer matrimonio dentro de la institución que unía a alguien de la realeza con una mujer del pueblo, divorciada y periodista. Y es que el hecho de que el actual rey de España, Felipe VI decidiese casarse por amor fue algo que no gustó nada a su padre, Juan Carlos I". No hace falta que lo juren. Pero la llegada de la asturiana puso Zarzuela patas arriba hace veinte años. Una Letizia que fue investigada por el CESID y que tuvo que firmar un contrato prematrimonial "de lo más duro".

Boda de Felipe y Letizia GTRES

Según Pilar Eyre, se redactó "un contrato matrimonial leonino con cláusulas concretas sobre divorcio, muerte, segundos y terceros casamientos e hijos", un contrato que dejó a Letizia totalmente fuera de juego, completamente desubicada. Tras firmar, y "para consolarla", atención a lo que le comentaron los abogados a la futura reina española. Un consejo, como para tranquilizarla, pero muy desafortunado y macabro, y más, teniendo en cuenta cómo acabó la persona con la que la compararon. "Los abogados le dijeron lo siguiente: 'No te preocupes, en caso de separación quedarás mejor que Lady Di”... Como dice el citado medio, "unas palabras muy intensas, sobre todo si tenemos en cuenta el trágico final que tuvo Diana de Gales".

Diana de Gales

Lamentablemente, "Sea como fuere, el contenido de este documento es un secreto de Estado, por lo que probablemente nunca tengamos una confirmación oficial de lo que ponía en el contrato que Letizia se vio obligada a firmar".