La selección española juega esta noche a las 21 horas su partido de cuartos de final del Mundial de los Estados Unidos, Canadá y México. La Roja se enfrenta a Bélgica con el objetivo de acceder a las semifinales, donde ya espera Francia, que ayer jueves derrotó a Marruecos. El combinado de Luis de la Fuente intentará pasar ronda en Los Ángeles con la ayuda de los Lamine, Pedri, Cubarsí y compañía. Un partido donde se espera mucha presencia de aficionados españoles en las gradas... unos aficionados donde no estará ningún miembro de la familia real española.

Felipe, en el vídeo promocional con los escogidos de la selección española IG
Felipe, en el vestuario de la Roja en la pasada Eurocopa 

Ningún Borbón presidirá el duelo decisivo de cuartos (de hecho, Felipe ya avisó que en caso de pasar ronda, tampoco podría ver en directo las semifinales contra Francia, ya que entonces hay Premios Princesa de Girona, y que esperaba reencontrarse con los jugadores el próximo 19 de julio, en la final). Y eso que en la familia real hay una apasionada por el fútbol, como la infanta Sofía (a su hermana Leonor, y a su madre Letizia, les lame un pie). ¿A qué se debe esta sonada ausencia? ¿Por qué ni el rey Felipe, ni la reina, ni sus hijas, estarán hoy en el palco? Porque la familia tenía una cita importante en Murcia. En San Javier, un acto de los que gustan tanto a los monárquicos, con aquella intensidad, pompa y circunstancia habituales, con los reyes y la hermana de la protagonista, la princesa Leonor, presidiendo la entrega de los reales despachos en la Academia General del Aire y del Espacio.

Este viernes por la mañana ha terminado la formación militar de la princesa Leonor. La heredera, después de tres años en Zaragoza, Marín y ahora Murcia, ha aprendido todo lo que tenía que aprender de los ejércitos de tierra, mar y aire, poniendo punto final a su formación marcial en la academia murciana donde ha aprendido a pilotar y donde ha saltado en paracaídas, algo que en su día no llegaron a hacer ni su padre Felipe ni su abuelo Juan Carlos cuando también tuvieron que aprender a hacer de soldadito español. Un acto que ha reunido a los cuatro miembros de la familia en un mediodía soleado, con Letizia con un vestido rosa claro espectacular, y Felipe con las medallas colgadas. Un padre orgulloso de ponerle la condecoración a su hija, igual que al resto de compañeros de promoción. Un momento en el que se ha saltado el protocolo, ya que después de ponerle la medalla y la banda, le ha dicho a su hija si la podía abrazar, algo que no hace con el resto de alumnos, y esto es lo que ha pasado, con padre e hija, rey y futura reina, fundidos en un abrazo.

Veremos si la ausencia del Borbón le da suerte o no a la selección española esta noche.