La historia oficial siempre habló de unas vacaciones idílicas en Palma de Mallorca, donde las familias reales británica y española se mostraban sonrientes y cómplices en las escaleras del Palacio de Marivent. Las imágenes de Diana de Gales, Carlos III, Juan Carlos I y la reina Sofía se presentaban como una postal de diplomacia perfecta. Sin embargo, lo que ocurría a puerta cerrada estaba muy lejos de aquel retrato de armonía. Según testimonios y biógrafos, Lady Di nunca se sintió cómoda en aquellas estancias veraniegas. La joven princesa, ya atrapada en un matrimonio frío con Carlos de Inglaterra, encontraba en Mallorca más motivos de angustia que de disfrute. De hecho, confesó a su entorno que pasaba buena parte del tiempo encerrada en el baño, con crisis de ansiedad y episodios de bulimia.
El flirteo de Juan Carlos con Diana de Gales que encendió rumores
Aunque las fotos públicas mostraban a dos familias unidas, entre bastidores se tejía una tensión insospechada. Diana relató a su guardaespaldas, Ken Wharfe, que el padre de Felipe VI “Es un sobón”. También afirmó: “es un mujeriego. Sé que es absurdo, pero estoy segura de que le gusto. Ha coqueteado, incluso delante de la reina”. Según ha trascendido, Juan Carlos y Diana solían compartir momentos a solas en el palacio, y en esos instantes él aprovechaba para acercarse a la princesa, descrita como una de las mujeres más hermosas de su tiempo.
Y es que, mientras el entonces príncipe Carlos desaparecía con frecuencia rumbo a Inglaterra ―oficialmente por “compromisos institucionales”―, la princesa de Gales se quedaba en Marivent en compañía de sus hijos y de los reyes españoles. En ese vacío afectivo, Juan Carlos aprovechaba para acercarse a Diana, generando miradas, comentarios y situaciones que corrían como pólvora entre el personal del palacio. La incomodidad era tan evidente que, según Diana, la reina española nunca llegó a aceptarla plenamente, ya que él no disimulaba su interés por ella. Por supuesto, el historial de Juan Carlos hacía que Sofía estuviera en constante alerta.
Secretos de dinero, chantajes y la sombra de un vínculo oculto
Años después, surgió uno de los episodios más oscuros y polémicos relacionados con la figura de Juan Carlos I, cuando se reveló que el ex monarca había enviado una suma significativa de dinero a Diana poco antes de su trágica muerte. Según la escritora Kitty Kelley, Juan Carlos le entregó 45.000 dólares con la intención de ayudarla a escapar de un supuesto chantaje que involucraba cámaras ocultas en su gimnasio, un acto que reavivó las especulaciones de que entre ellos existía algo más allá de un simple juego de seducción. La obra «Juan Carlos I: el rey de las 5000 amantes» avivó aún más estas sospechas al asegurar que el propio rey emérito presumía ante sus amigos del ámbito militar sobre una relación con Lady Di.
El supuesto affaire entre Diana de Gales y Juan Carlos I nunca se confirmó oficialmente, pero las confesiones de la propia princesa y los testimonios de personas cercanas a ella dibujaron un escenario muy diverso de los simples rumores. De hecho, lo que sí parece indiscutible es que Lady Di no aguantaba al rey emérito y lo definía como un hombre excesivamente atrevido y carente de la discreción que la diplomacia exige. Esta percepción marca un contraste significativo con las versiones superficiales y contribuye a entender mejor la compleja dinámica que rodeó a estas dos figuras icónicas.