Las memorias escritas de propia mano por Iñaki Urdangarin demuestran una vez más que los mejores libros biográficos son los no autorizados, los que escribe un tercero no por encargo sino investigando la vida del protagonista. Los peores libros son las autobiografías. El autor explica lo que quiere de sí mismo, esconde la mayoría de aspectos interesantes y siempre se indulta a sí mismo, reconociendo un par de errores y ya está, a imprenta. En el caso de la monarquía los libros escritos por encargo son un desastre. La mejor biografía de la reina Sofía la escribió Pilar Eyre, revelando las infidelidades del marido, y la biografía reciente de Juan Carlos a cargo de su amiga especial Laurence Debray es un panfleto. El libro de Iñaki, Todo lo vivido, era muy esperado tratándose del primero escrito por uno de los expulsados de Casa Real. Los periodistas de monarquía saben que los que revelan las interioridades de la Corona son los expulsados, los que ya no están. Jaime de Marichalar parece un espectro mientras Jaime del Burgo ha quedado silenciado y nunca publicará su libro sobre Letizia. Quedaba el exmarido de Cristina. El libro es decepcionante, no revela nada. Iñaki pasa más cuentas contra el Tribunal Supremo que contra el emérito
De todos los capítulos del libro uno de los indispensables es el que aborda el divorcio con la infanta Cristina. Es uno de los pocos momentos en que el lector espera que Iñaki explicará la verdad. Pero Iñaki también miente y ofrece una versión edulcorada de la causa del divorcio: la cárcel. Iñaki sostiene que el paso por Brieva, los mil días privado de libertad, fue el que acabó con su matrimonio. La infanta Cristina viendo estas entrevistas y leyendo el libro echa humo por los codos. Esta versión da a entender que Iñaki no recibió comprensión ni calor al salir de la trena y que la frialdad con que lo recibió su familia y su mujer lo apartaron de ella. Cristina quiere que se sepa la verdad: el auténtico motivo del divorcio es que Iñaki le fue infiel. Compaginó una mujer y una amante, Ainhoa Armentia. Y el divorcio se precipitó cuando los cuernos se hicieron públicos en una portada de Lecturas.
Estas dos portadas, la del libro y la de Lecturas, son las dos caras de la moneda, la falsa y la auténtica. Iñaki intenta salvar la cara haciendo creer que la relación con Ainhoa Armentia es consecuencia de la ruptura con Cristina y en realidad es la causa de la ruptura. Pilar Eyre, que tuvo acceso directo a la infanta, lo explica muy claro: "Cuando avisan a Cristina de la portada de Lecturas no se lo terminaba de creer. Le parecía tan imposible que no se convenció de que había fotos de Iñaki con otra mujer, es decir, que tenía una amante, hasta que no lo vio con sus propios ojos. Ella no tenía ni idea. Aquello fue devastador, una bomba, una puñalada. Fue horrible. Si no hubiera sido por estas fotografías, a lo mejor habría continuado con esta relación paralela. En ese momento, las había simultaneado a las dos". Iñaki está cabreando a la infanta Cristina. Mal negocio, es quien le pasa cada mes una pensión de muchos ceros.
