Letizia ya lleva un tiempo entre Borbones. La asturiana colgó las botas, en su caso, dejó el periodismo, cuando conoció al príncipe Felipe y se convirtió en reina. De imágenes de aquellos años previos a la llegada al trono, hay muchas. Unos jóvenes Felipe y Letizia, sonrientes, haciendo el paripé con el resto de la familia, y enamorados. Y correspondiente a aquella época hay algunas fotografías que hoy pueden ser consideradas una rara avis, porque es imposible de ver hoy día en la reina. Imágenes como estas:
Fíjense en estas imágenes, la primera, Letizia acariciando la mejilla de su marido. ¿Qué tienen de especial? ¿El amor que transmiten? Quizás. Pero fíjense en la muñeca izquierda. Letizia con un reloj. Una imagen que pertenece a épocas pretéritas y que hoy es imposible de ver. Como dicen en la revista Lecturas, "hay un complemento que desde hace años brilla por su ausencia: el reloj. En una época en la que muchas mujeres lo lucen como pieza estrella ocupando el lugar de joya, la Reina ha decidido prescindir de él". De hecho, nos tenemos que remontar a muchos años atrás, hasta el 2007, para ver a la asturiana con una de estas piezas. Durante sus primeros años como Princesa de Asturias, era habitual verla lucir un exclusivo reloj de acero y oro amarillo, un regalo exclusivo de su estimado suegro Juan Carlos al que ahora detesta, cuando se anunció su compromiso, un detalle con el que continuó con una tradición creada por él mismo, tal como había hecho anteriormente con Jaime de Marichalar e Iñaki Urdangarin, unos similares de la firma suiza Audemars Piguet.
En el caso de Letizia, un modelo Lady Royal Oak valorado en más de 17.000 euros. Un reloj de tamaño pequeño con una caja octogonal y esfera negra que guarda en su joyero personal desde hace casi 20 años. Pero ahora, verla con este o con cualquier otro, es misión imposible. ¿Por qué? Ella, tan acostumbrada a hacer lo que le da la gana, ¿por qué hace tantos años que no lleva ninguno? La mencionada publicación ha contactado con una experta en protocolo y etiqueta que habla de esta decisión inamovible de la reina: "En una figura pública cuya imagen está milimétricamente pensada, la ausencia constante de un complemento tradicionalmente asociado a la puntualidad y al estatus no puede interpretarse como un simple descuido. En etiqueta, cuando algo se repite en el tiempo, deja de ser casual para convertirse en mensaje", dice María José Gómez Verdú. Una decisión estilística y estratégica personal, ya que la etiqueta real no indica que las reinas no puedan llevar relojes. Pero el hecho es que las muñecas de Letizia ahora lucen así: sin nada.
Históricamente, "el reloj ha sido un símbolo de poder, control del tiempo y, en el ámbito masculino, incluso de autoridad, pero para las mujeres, su función ha sido más ornamental que jerárquica". Por lo tanto, centrándonos en Letizia, "esta renuncia podría interpretarse como una voluntad de proyectar una imagen más depurada y menos asociada al lujo ostentoso". Además, "Mirar el reloj durante un acto puede transmitir prisa o falta de interés. Aunque este gesto puede evitarse incluso llevando reloj, su ausencia elimina toda posibilidad"... Lo que se pregunta mucha gente en pleno 2026 es cuándo llegará la hora de que se acabe con algo tan retrógrado como son las monarquías, en general, y la monarquía española, en particular?
