Letícia es la única de la familia real que no es Borbón, que no tiene sangre real, que es plebeya. Esto implica que está más al tanto de los dramas vitales que puede sufrir una familia. Pero por alguna razón nunca explicada, la reina ha decidido que no se ocupa de los problemas, graves, que sufren sus hermanas. La difunta Erika se suicidó cuando Letícia era princesa y no pudo ayudarla. Lo más extraño es que la hija de Erika, Carla Vigo, siempre ha sufrido de problemas mentales y no ha recibido el apoyo de Letícia. Ahora otra de sus sobrinas, Erin, la hija de Telma Ortiz con el abogado Robert Gavin Bonnar, está en medio de un proceso de divorcio de sus padres, el tercer divorcio de Telma, y lo más grave, sufre los problemas económicos de la familia y están a punto de dejarla sin techo.
El matrimonio de Telma quiso vivir por encima de sus posibilidades, como nuevos ricos, y alquilaron una casa en La Moraleja por 5 mil euros al mes, un alquiler totalmente excesivo. Y no lo pueden pagar. Deben un año de alquiler, 60 mil euros, y están a punto de ser desahuciados. En la casa ya no vive Telma sino su exmarido y la hija del matrimonio, y este extremo, que Robert Gavin Bonnar no pueda pagar y viva con una menor, ha hecho que se le aplique la Ley de Vivienda que detiene el desahucio porque los inquilinos, okupas, se han declarado personas vulnerables. El contrato de alquiler sigue a nombre de Telma y es ella quien ha presentado la apelación para detener el desahucio que dejaría a su hija en la calle cuando le tocase vivir con su padre.
Luis Pliego ha explicado en Telecinco: "Llevaba más de un año sin pagar, pero el ex sigue ahí. Aproximadamente unos 60.000 euros porque son 5.000 al mes. Ese dinero la propiedad no lo va a cobrar. Lo que quieren es entrar, reformar y volver a alquilar de nuevo. A ella llevamos mucho tiempo sin verla por allí, a él sí. Es una separación muy amistosa. Esta apelación la ha puesto ella. Están separados, pero poco. Ella está viviendo en un piso en Madrid, según lo que sabíamos, se había ido. Pero la que ha puesto la apelación ha sido ella. Y por lo que me cuentan, es que él se ha declarado vulnerable en el Soto de La Moraleja". Una situación preocupante y vergonzosa que se podría haber evitado si Letícia echara una mano a su hermana. La reina es rica, tiene un sueldo público altísimo que no gasta, pero ha decidido que los problemas de sus sobrinas los resuelvan sus padres.
