Las 1.000 tiendas invisibles de Mercadona

- Fernando Trias de Bes
- Barcelona. Domingo, 4 de octubre de 2026. 05:30
- Tiempo de lectura: 3 minutos
Esta semana se ha hecho público un dato que explica la productividad mejor que muchos libros de texto de economía. Mercadona ha incrementado alrededor de un 50% la facturación media de cada tienda desde 2020. Hace cinco años ingresaba 26.932 millones de euros con 1.641 supermercados. En 2025 alcanzó 41.858 millones con 1.672. La red apenas aumentó en 31 establecimientos. Las ventas crecieron cerca de 15.000 millones.
Es alucinante.
Podemos hacer un cálculo sencillo. Si cada supermercado hubiera mantenido la facturación media de 2020, Mercadona habría necesitado cerca de 1.000 nuevas aperturas para alcanzar las ventas del año pasado ¡1.000 nuevas tiendas! Imaginemos la inversión: locales, obras, licencias, aparcamientos, equipamiento, energía, inventarios y equipos humanos. Mil tiendas que nunca hizo falta construir.
Esas mil tiendas que Mercadona no tuvo que abrir miden la importancia de la productividad en la economía y en la empresa.
En economía, una compañía puede crecer de dos maneras. Puede añadir recursos o conseguir más producción con los que ya posee. La primera vía exige más capital de forma casi proporcional. La segunda multiplica el rendimiento de cada activo. Una tienda más productiva vende más sobre los mismos metros cuadrados, aprovecha mejor la logística, reduce desperdicios, rota antes las existencias y atiende a más clientes.
¿Cómo lo ha logrado Mercadona? Pues con mejor organización, mejoras de surtido, añadiendo venta digital, mejorando los recorridos en tienda, renovando puntos de venta, automatizando procesos logísticos, mejorando la gestión de pedidos, reduciendo consumos y concentrando más actividad en cada punto de venta. En cualquier caso, no se logra algo así sin un plan completo. Sobre eso volveré al final del artículo.
En cada tienda de Mercadona hay un 20% más de personal que antes porque son tiendas más productivas
Hay otro dato muy revelador. La plantilla pasó de 95.000 personas en 2020 a unas 115.000 en 2025. Es decir, la compañía vendió un 50% con un aumento del 20% del personal.
Eso demuestra para quienes suelen afirmar que la productividad reduce el empleo que no es necesariamente así. La productividad requirió nuevos trabajadores. En menor proporción, pero los precisó. Es decir, en cada tienda de Mercadona hay un 20% más de personal que antes porque son tiendas más productivas. ¡De esto no se habla apenas!
Esto importa especialmente en España. Nuestra población envejece, faltan profesionales en numerosos sectores y el crecimiento basado únicamente en añadir trabajadores tiene límites, especialmente en el sector servicios. Cada hora deberá producir más valor. Cada euro invertido tendrá que sostener una actividad mayor.
Este ejemplo de Mercadona, una vez más deslumbrante, ayuda a enfocar mejor el debate sobre inteligencia artificial. Estamos todo el día hablando de cuántos puestos puede eliminar la IA. Pero el cálculo deja fuera todo lo que una empresa podrá producir, vender e inventar gracias al tiempo liberado. Una tecnología reduce las horas necesarias para redactar un contrato, planificar rutas, prever demanda, programar, atender consultas o analizar inventarios. No digo que no. Pero lo relevante es la decisión empresarial posterior: ahorrar esas horas o utilizarlas para hacer más cosas. La IA producirá incrementos de productividad espectaculares. Se trata de que sirva para crear nuevos empleos y generar crecimiento económico.
La clave del éxito no estará en la IA, sino en la estrategia. Y eso es profundamente humano
La inteligencia artificial permitirá a muchas empresas construir su equivalente de aquella tienda invisible de Mercadona. Un despacho atenderá más asuntos. Una fábrica anticipará averías. Un hospital organizará mejor sus recursos. Una pyme podrá exportar sin crear una gran estructura administrativa. Parte de la ganancia irá al beneficio. Otra parte llegará al cliente mediante mejor servicio o menores precios. Pero otra financiará salarios, inversión y actividades nuevas. ¡Pues claro! ¡Así ha sido siempre la actividad empresarial en la historia!
Pero la productividad aparece cuando se rediseña el proceso completo. ¿Qué quiero decir? Pues que hay que empezar por el objetivo, la estrategia y el modelo de negocio que querremos para nuestros negocios. Luego y solo luego, debemos incorporar tecnología. Mercadona ha logrado este increíble aumento de productividad porque lo ha planificado y orquestado como un todo.
La pregunta es: ¿estamos las empresas haciendo lo mismo con la IA? Porque ese va a ser el camino de los ganadores de esta nueva era tecnológica. La clave del éxito no estará en la IA, sino en la estrategia. Y eso es profundamente humano.