La tripulación de la Estación Espacial Internacional (EEI) ha incorporado por primera vez en sus tareas diarias tecnologías basadas en inteligencia artificial autónoma que no dependen de los servidores situados en la superficie terrestre, tal como ha informado desde la misma plataforma orbital el cosmonauta ruso Serguéi Kud-Sverchkov. En declaraciones a la agencia rusa TASS, el astronauta ha confirmado que se trata de un hito histórico para la exploración espacial, ya que no se había utilizado nunca un sistema de estas características en condiciones de microgravedad y aislamiento.
Según ha precisado la agencia espacial rusa Roscosmos, el sistema en cuestión es GigaChat, un modelo idiomático desarrollado por Sberbank, el principal banco estatal del país. Este software fue enviado a la Estación Espacial Internacional el pasado 27 de noviembre a bordo de la nave Soyuz MS-28, y desde entonces los ingenieros de vuelo han estado trabajando en su puesta en marcha y adaptación al entorno orbital. La decisión de enviar un sistema de IA autónomo responde a la necesidad de disponer de herramientas que puedan funcionar sin conexión constante con la Tierra, un requisito imprescindible para futuras misiones de larga duración a la Luna o a Marte.
Kud-Sverchkov ha explicado que, en esta primera etapa, el equipo ha utilizado un modelo idiomático autónomo, es decir, independiente de los servidores terrestres, al cual han enseñado a reconocer la conversación humana y a procesarla posteriormente para convertirla en notas escritas. El resultado final es un texto en el formato requerido, que puede ser desde anotaciones breves hasta resúmenes completos de lo que se ha dicho durante las comunicaciones. El cosmonauta ha destacado que actualmente la inteligencia artificial se encarga de tareas tan variadas como la redacción de informes de las sesiones de comunicación, la preparación de mensajes para ser enviados a Tierra, la conformación de partes oficiales y la elaboración de otros textos necesarios para el buen funcionamiento de la estación.
Una experiencia pionera en el uso de modelos idiomáticos en el espacio
El cosmonauta ha recalcado que esta es la primera experiencia de uso de un modelo idiomático a bordo de la Estación Espacial Internacional, una labor en la que trabaja conjuntamente con su colega Serguéi Mikáyev. Hasta ahora, los sistemas de IA utilizados en misiones espaciales habían requerido conexión con centros de control en tierra para procesar los datos, lo que introducía latencias y dependencias que podían comprometer la eficiencia en situaciones críticas.
Con este nuevo enfoque autónomo, la tripulación puede obtener resultados inmediatos sin necesidad de esperar el enlace con los servidores terrestres, una ventaja competitiva fundamental en escenarios de comunicación limitada o interrumpida. El sistema de inteligencia artificial ha sido diseñado específicamente para operar adecuadamente en las condiciones presentes en la estación espacial, que difieren notablemente de un entorno terrestre convencional.
En primer lugar, la herramienta debe ser capaz de reconocer el habla humana en un ambiente con altos niveles de ruido de fondo, provocado por el funcionamiento de los sistemas de ventilación, los motores de control de actitud y el resto de equipos electroelectrónicos de la plataforma. En segundo lugar, el modelo ha aprendido a identificar e interpretar una gran cantidad de abreviaturas técnicas propias de la jerga espacial, sin las cuales sería imposible comprender los informes de a bordo.
Finalmente, el sistema está capacitado para analizar de manera simultánea palabras en ruso y en inglés, las dos lenguas de trabajo oficiales en la Estación Espacial Internacional, lo que facilita la colaboración entre los cosmonautas rusos y los astronautas de la NASA y otras agencias. Con este hito, la inteligencia artificial da un paso decisivo hacia su consolidación como herramienta auxiliar insustituible en las misiones espaciales del futuro.